
«Campo dei fiori (Crónica de amores de juventud)», de Rafael Gómez Pérez, nos transporta a la Roma de 1958 donde llega Pedro, con casi 22 años, para completar sus estudios universitarios de filosofía. Allí se acomoda, primero como estudiante, luego como profesor, dejándose atrapar poco a poco por el encanto de la ciudad. El regreso a casa no le seduce en absoluto.
En las clases aparece una chica italiana especialmente atractiva, Nina, que vive en Campo dei Fiori, cerca de la Piazza Navona.
Cuanta acción de caridad llevada por los representantes de la iglesia católica y que no es reconocida por muchos medios de comunicación. Pero esa es la belleza de nuestra iglesia: «Que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha». Sin vanaglorias pero efectiva en la ayuda al prójimo. Gracias a Dios por sus buenas acciones.