Archivos de la categoría General

Pascua 2019

Estamos celebrando la Pascua 2019. Este año el lema escogido es “Me sobrecoge tu amor”.

Somos más de 130 personas, de todas las edades, compartiendo la celebración de la Pascua en torno a la liturgia de estos días. Rezad por nosotros para que sean días llenos de gracia y nuestro corazón esté abierto a recibirla.

Podéis escuchar las charlas y las homilías en nuestro podcast de Ivoox:

También podéis ver algunas fotos:

Tibieza y mediocridad.

Abusos sexuales en la Iglesia

“Tal vez la Iglesia vive uno de los momentos más dolorosos de su historia. La consecuencia visible es la crisis de los abusos sexuales que salen a la luz. Es preciso afrontar bien esta crisis, con actitudes verdaderamente cristianas, sobrenaturales, para que se remedie y además se convierta en ocasión de gracia, de conversión, de cambio, de purificación, de renovación. Para ello es necesario ir a la raíz, tanto de las causas como de los remedios, no quedarse solamente en los efectos; ir a los verdaderos males, no quedarnos en los síntomas. Nos quedaríamos cortos si lo afrontáramos solamente desde el punto de vista penal, o como un problema de pérdida y recuperación de la credibilidad de la Iglesia, o solamente tomáramos medidas canónicas y disciplinarias, necesarias pero insuficientes.”

Con estas palabras comienza esta publicación, ofrecida por la revista Ecclesia. La compartimos aquí para facilitar la difusión.


Adios Susana….¡¡hasta el cielo!!

Y…se fue de puntillas sin hacer ruido, con el corazón lleno de amor y ternura que había ido almacenando a lo largo de su vida.
Agradecemos a Dios el haber compartido contigo, querida Susana, un pedacito de tu vida, el haberte conocido ha sido un regalo inmenso que no podremos olvidar.
Y… tomaste la lámpara encendida y entraste en el banquete de bodas… estabas preparada esperando la llamada de Dios. Tu vida no ha terminado con la vida en la tierra, ahora tu vida es eterna y como seguro que estarás muy cerquita de Dios te pido que desde el cielo intercedas por tu familia y por todos nosotros que seguimos caminando deseosos de encontrarnos contigo en la eternidad.
Adios Susana….¡¡hasta el cielo!!

Marisol.

Fundamentos de Bioética

Charla impartida por D. Rafael Torregrosa:

Compartir a Dios en la Red

En primer lugar, gracias por invitarme a compartir unas líneas sobre cuál es mi motivación principal a la hora de escribir en la Red.

La nota de catolicidad de la Iglesia y la universalidad de la Red de redes son dos realidades que siempre, con pasión, he pensado, sentido y procurado en relación. Y alguien se ha encargado especialmente de hacérmelo ver de una forma muy evidente.

Antonio Spadaro (Mesina, 1966), teólogo jesuita, director de la revista La Civiltà Cattolica, es alguien muy cercano al Papa Francisco que ha editado la mayor parte de sus escritos. Muy activo en redes sociales, fundó en 1998 uno de los primeros sitios italianos de escritura creativa, Bombacarta.it, y, desde 2011, es autor del blog Cyberteologia.it. Desde ese mismo año es consultor del Consejo para las Comunicaciones Sociales.

Ha escrito más de veinte libros sobre cultura contemporánea, teología y espiritualidad. Tengo delante dos libros suyos publicados en Herder: “Ciberteología. Pensar el cristianismo en tiempos de la red” y “Compartir a Dios en (la) Red“.

¿Por qué le he mencionado en primer lugar? Pues porque realmente él ha sido mi inspiración a la hora de expresar esa intuición y vínculo profundos entre Iglesia y Red, desde los comienzos de la segunda. Así, mi investigación sobre la Iglesia en la Red de redes, pude plasmarla en 2013 con mi tesis de Licenciatura “La Iglesia católica en Internet: presencia, misión y propuestas“. Y, también, como ánimo a las distintas universidades eclesiásticas españolas, para que incorporasen en sus planes de estudios de Ciencias Religiosas y Teología la asignatura de Ciberteología, o alguna similar, que sirva para introducir la reflexión sobre la fe, la espiritualidad y comunidad cristiana en la red.

No quiero aburrir con datos y conclusiones. Solamente animar a todos a disponer de un espacio digital (aunque sea mínimo y hasta inconstante) en el que expresarnos como somos, con sencillez y alegría a ser posible, del mismo modo natural como nos comunicamos cotidianamente en nuestro ambiente físico, teniendo en cuenta sus posibilidades y limitaciones propias.

Dar testimonio, compartir a Dios en Red, es una tarea urgente.

Campamento 2017

Ya están las fotos del Campamento 2017. ¡Feliz verano!

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Estamos celebrando la Pascua

Estamos celebrando el Triduo Pascual en comunidad. Compartimos con vosotros las charlas y las homilías, en nuestro canal de ivoox:

También compartimos las charlas en video, en nuestro canal de YouTube.

¡Qué los frutos de esta semana Santa sean abundantes para todos!

“La invisible luz” de Robert H. Benson

La invisible luzLa irrupción de lo sobrenatural en lo natural

“La invisible luz” es una novela que explora la irrupción de lo sobrenatural en lo natural. El narrador va hilando una serie de historias que le va contando un anciano sacerdote, historias de fantasmas, visiones y presencias invisibles, que nos llevan al mundo fronterizo entre la realidad tangible de lo natural y la realidad invisible de lo espiritual.

Como sugiere el título de la obra, esa realidad invisible se convierte en luz para la vida material, y estas historias extrañas se transforman en testimonio de fe, porque si creemos que “el Eterno se manifiesta a sí mismo en términos de espacio y tiempo”, no podemos extrañarnos de que “el mundo «espiritual» y los personajes que lo habitan se expresen algunas veces de la misma manera que lo hace su Creador”.

Aunque este libro se publicó originalmente en 1903, su contenido no ha perdido actualidad. Sorprende, por ejemplo, su afinidad con la doctrina de la encíclica “Laudato si” del papa Francisco. La naturaleza aparece como un sujeto vivo, dotado de un espíritu propio que lucha entre el bien y el mal y donde la acción del hombre se define como decisiva para interceder en esa tensión, actuando como un mediador que inclina la balanza hacia el bien.

En ese sentido aparece otro aspecto decisivo en esta historia, el carácter sacerdotal de la acción de todo hombre. El anciano sacerdote se debate en ese papel intercesor, por los inocentes, por la creación, por los pecadores: “Inocentes entre los hombres, los pájaros, las bestias, las flores; y yo seguía mi propio camino o me sentaba en casa al calor del sol, y ahora ellos vienen a pedirme a gritos que rece por ellos. ¡Qué poco he rezado!”. Él, que tienen una especial capacidad para ver lo sobrenatural de forma inmediata, ve alarmado la urgencia de esta intercesión y, a la vez, la pobre respuesta: “…¿qué has hecho tú para ayudar a tu Señor y a Sus criaturas? ¿Has vigilado o te has dormido? ¿No puedes velar conmigo una hora? ¿Qué parte has compartido de la Encarnación? ¿Has creído por aquellos que no pueden creer, esperado por los desesperados, amado y adorado por los de corazón frío? Y si no pudiste entender ni hacer nada de esto, ¿has al menos acogido con alegría el dolor que te habría hecho uno con ellos? ¿Te has compadecido alguna vez de ellos, o has ocultado tu cara por temor a afligirte demasiado?…”

El sacerdote protagonista de la historia ve claramente su papel en esa vocación intercesora. Ante los reproches de su amigo sobre su exposición al sufrimiento de otros, el protagonista contesta: “Sí, sí, (…) pero usted no lo entiende. Yo soy un sacerdote.” Poco después, extiende esta responsabilidad sacerdotal a todo cristiano, que debe estar en el punto de confluencia entre la dramática necesidad que produce el pecado y la gracia de Dios que viene a repararla: “yo debía ser el punto de encuentro, como cada sacerdote debe ser, de la necesidad de la creación y la gracia de Dios, como cada Cristiano debería ser en su posición.” Esta visión del sacerdocio común sorprende en una novela de 1903.

Otro punto de actualidad es la aproximación a esta temática a partir de historias de visiones y fantasmas, algo que últimamente se está poniendo de moda: zombies, vampiros, fuerzas sobrehumanas… Este relato nos recuerda que la visión cristiana de la realidad no esquiva lo sobrenatural, al contrario, toma de ahí su más profundo sentido de la realidad.

Ficha del libro

La entrada “La invisible luz” de Robert H. Benson aparece primero en Ediciones Trébedes.

Los títeres…de la ideología de género

titeres

Estos días es  noticia la detención de dos miembros del grupo teatral  Títeres desde Abajo mientras representaban ante  niños la obra  La Bruja y Don Cristóbal. Se les acusa de un  presunto delito de enaltecimiento del terrorismo.

Los políticos –salvo honrosas excepciones- andan discutiendo que si delito, que si libertad de expresión… Y aunque el tema es muy importante, está ocultando otro de importancia no menor.

En la página web de la compañía teatral (https://labrujaydoncristobal.wordpress.com/) puede leerse de la obra:“La caza de brujas y la represión son los temas centrales de nuestro espectáculo. Las mujeres de hoy que deciden vivir libremente son también perseguidas, señaladas o cuestionadas, que a nadie le quepa duda. Destruir el patriarcado, la autoridad, la propiedad privada, es destruir los pilares del sistema y el sistema no permite que quede impune”.

En la obra  se apuñalaba a un policía, se cometía una violación y el asesinato de una embarazada y, además de crucificar a una monja, aparecía un muñeco de guiñol representando a un juez ahorcado…y si  no hubieran sacado  el cartel de Gora Alka-Eta, todo esto no habría tenido ninguna importancia…

Estos titiriteros están siendo instrumentalizados por esta ideología neomarxista,  acientífica e intolerante para imponer el pensamiento único que propugna. Desde las Naciones Unidas se anima a legislar en clave de Ideología de Género.

Influyen en los medios de comunicación, en el cine, la televisión, la educación, el lenguaje, la cultura  y las leyes, buscando la destrucción de la familia, la religión, la sexualidad, la maternidad, la procreación (aborto libre), etc. Su objetivo es la de construcción del hombre y de la sociedad.

Es la principal amenaza de nuestro tiempo, ha entrado sutilmente en nuestras vidas, y nadie reacciona.

Y nosotros somos víctimas de nuestros políticos (salvo excepciones), tanto los que han legislado según esta Ideología, como de los  incapaces de legislar contra ella. El titiritero es la Ideología de género, nuestros políticos son los títeres, y nosotros sus víctimas.

Grupo Areópago


Eroticidad occidental e Islam

Hace pocos días nos llamaba la atención la ocultación de esculturas de desnudos ante la visita al Vaticano del presidente iraní como muestra de respeto ante su sensibilidad. No importa que se muestre respeto por otras sensibilidades cuando esto no implica males mayores como la destrucción de una obra de arte genuina, por ejemplo. Ocultar, en este caso, es solo una muestra de atención hacia el huésped. Pero el suceso pone de relieve dos sensibilidades sostenidas por valores antagónicos: la del Islam y la del Occidente actual. El Islam muestra un profundo respeto por el cuerpo que le obliga a preservarlo para la intimidad, pero la radicalización de este criterio –que de por sí resulta acorde con la dignidad humana– deviene en deformación cuando en vez de preservar se torna en ocultación vergonzosa. Es un extremo que también alcanzó el protestantismo puritano cuando quiso reducir la moralidad general en moral sexual, y la moral sexual, en represión y condena de cualquier sensación de placer.

La otra sensibilidad en cambio, exalta lo sexual desde lo erótico transformando el ámbito de la intimidad personal en objeto de consumo y disfrute. La reacción occidental a la moralidad represiva puritana del s. XIX fue la hipersexualización del ambiente social de la que el sistema capitalista del s. XX ha hecho uno de sus negocios más lucrativos: no solo por la enorme cantidad de dinero que mueve el mundo de la prostitución sino por la eroticidad como reclamo omnipresente para la publicidad.

De este modo, calentamos el planeta sin necesidad del deterioro de la capa de ozono: los machos –que no hombres, pues son tratados desde su animalidad- son constantemente estimulados en su testosterona al mismo tiempo que, hipócritamente, no se les perdonará ningún descontrol sexual (abusos, pederastia…) Y las hembras –que no mujeres, pues no son menos animalizadas por el ambiente–  son inducidas a lograr cuerpos imposibles sometiendo su vanidad al gimnasio y la cirugía estética, y a adornar sus cuerpos con modas que parecen diseñadas para las fantasías de Las mil y una noches, al mismo tiempo que no se les perdonará ligereza en su comportamiento.

Pero ni el cuerpo ha de ser motivo de vergüenza, ni mucho menos ha de ser objeto de consumo. Este reduccionismo desvirtúa lo más fascinante de la sexualidad al despojarla de su necesaria vinculación con la intimidad y el amor.

Grupo AREÓPAGO