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“En mi principio está mi fin” de José Rivera

“En mi principio está mi fin. Cuadernos de Estudio sobre el Teatro y la Poesía de T.S. Eliot” de José Rivera

Con el título de En mi principio está mi fin, se han recopilado los apuntes de José Rivera (1925-1991) sobre la poesía y el teatro de T.S. Eliot (1888-1965). Son textos de trabajo, redactados para el estudio personal, sin ambición de ser publicados. Esto podría ser un inconveniente para su lectura, pero, al contrario, ofrece al texto una frescura y una espontaneidad que le confiere una fuerza especial que engancha al lector, atrapándole en una mezcla de confidencia y complicidad. Esta publicación es la primera que ofrece de manera amplia textos privados de José Rivera, más conocido por sus predicaciones, algunas de ellas publicadas, otras difundidas en audio, y obras de teología espiritual publicadas conjuntamente con José María Iraburu. En este caso, se trata de una selección de textos de sus Cuadernos de Estudio, apenas una octava parte de toda la extensión de los cuadernos que se conservan. Además, dentro de estos escritos privados hay que sumar su Diario y sus Cartas. Descubrimos con este libro un aspecto de José Rivera desconocido hasta ahora para muchos: su faceta intelectual. José Rivera, sacerdote toledano, destacó por su dedicación pastoral con charlas, retiros, ejercicios espirituales, dirección espiritual y su especial dedicación a la formación de los seminaristas, especialmente en Toledo, donde pasó la mayor parte de su vida. Hace pocos meses, su proceso de beatificación pasó un hito significativo con la declaración de Venerable, en octubre de 2015, y la difusión de sus predicaciones y escritos va siendo una tarea apremiante. Esta publicación nos abre el paisaje interior de la actividad intelectual de José Rivera que, en medio de la noche, robando horas al sueño, se sumergía en la lectura de autores literarios, filósofos y teólogos, con un ímpetu sorprendente. La mayoría de estos cuadernos de estudio fueron destruidos por el propio autor, pero de los que se conservaron destaca la dedicación al estudio de la obra de T.S. Eliot, poeta anglo-americano del siglo XX, converso de la increencia al anglicanismo, renovador de la poesía inglesa y premio Nobel de literatura. Eliot fue poeta, autor teatral y ensayista. Este primer volumen recoge solo los comentarios de José Rivera a la poesía y el teatro de Eliot, dejando para otra ocasión los comentarios sobre los ensayos. ¿Qué interés tiene un poeta inglés para un sacerdote toledano? El propio autor nos da alguna pista en sus comentarios: reconoce en él una visión profunda de los problemas de las personas: «Siendo una cabeza realmente  privilegiada ‒incluso en el orden religioso‒ puede enseñarme mucho acerca de la visión divina sobre el hombre y las cosas». Nos vamos a encontrar, por lo tanto, con una “crítica profunda” de los textos, no un análisis estético o lingüístico, sino con un análisis de valores y de humanidad. En la lectura de estos comentarios, descubriremos que Eliot y Rivera tiene algunos puntos fuertes de sintonía que van emergiendo una y otra vez en sus comentarios. Uno de ellos es el sentido sobrenatural de la realidad, no entendida en un sentido platónico que niega la realidad del mundo físico, sino en el reconocimiento de otro plano superior que da sentido a lo tangible para los sentidos naturales. Eliot y Rivera hablan de planos de realidad, que existen a la vez. Los que viven ignorando el plano sobrenatural viven “solo a medias”, como dormidos, porque “estar despierto es vivir en varios planos a la vez”. La conciencia de estos planos de realidad y su impacto en nuestras vidas van a aparecer repetidamente en los personajes de Eliot, tanto en la lírica como en el drama,  y Rivera va a aprovecharlos para reflexionar sobre la vida espiritual. También este tema revela una tensión dramática, el ser humano necesita de la realidad sobrenatural para dar sentido a la natural, pero, al mismo tiempo, no la soporta, no puede ver a Dios cara a cara. Aquí resuenan los famosos versos de Eliot: “Venga, venga, el pájaro reclama // no puede soportar la raza humana // tanta realidad”. Aquí enlaza otro tema de sintonía entre Eliot y Rivera, el tema del tiempo y del cambio. Como el ser humano no soporta una visión prolongada de realidad sobrenatural, tal y como sugiere el verso anterior debe utilizar el tiempo para suavizarla, avanzando para no quemarse en su contemplación. Por eso, la vida es un camino. Un camino de crecimiento, porque madurar es avanzar en la contemplación de los planos de la realidad. El hombre que crece esconde una porción de permanencia y otra de cambio, y también un camino de retorno, porque lo que cambia es porque nos conocemos mejor, crecemos al conocernos desde el plano sobrenatural, que nos da la mirada de Dios sobre nosotros. El verso de Eliot: “En mi principio está mi fin”, que sirve de título para este libro, condensa el pensamiento del poeta inglés sobre el cambio y el tiempo, que Rivera relaciona con la redención y la vocación. A mi juicio, hay un tercer punto de sintonía que no pasa desapercibido: el sentido de la acción. Está relacionado con el tema del cambio, si nos preguntamos ¿cómo puedo cambiar yo? ¿Cómo puedo cambiar el entorno o procurar el cambio de mis semejantes? Para Eliot y para Rivera, la acción consiste en dejar actuar a Dios, que es el que cambia. El grito de Tomás en Asesinato en la catedral, resume esa actitud: “¡Abrid, abrid las puertas!” porque “la Bestia ya ha sido vencida… Sufriendo es como ahora hemos de conquistar”. Rivera comenta “la intervención suprema de Dios es la sacramentalización interna del hombre… En la actividad normal de Dios es el santo el que santifica”. Por tanto, la mejor acción es la de crecer en santidad. Y Eliot proclama: “Así la oscuridad será la luz, y la inmovilidad la danza”. La entrada “En mi principio está mi fin” de José Rivera aparece primero en Ediciones Trébedes.

“En mi principio está mi fin” de José Rivera

“En mi principio está mi fin. Cuadernos de Estudio sobre el Teatro y la Poesía de T.S. Eliot” de José Rivera

Con el título de En mi principio está mi fin, se han recopilado los apuntes de José Rivera (1925-1991) sobre la poesía y el teatro de T.S. Eliot (1888-1965). Son textos de trabajo, redactados para el estudio personal, sin ambición de ser publicados. Esto podría ser un inconveniente para su lectura, pero, al contrario, ofrece al texto una frescura y una espontaneidad que le confiere una fuerza especial que engancha al lector, atrapándole en una mezcla de confidencia y complicidad. Esta publicación es la primera que ofrece de manera amplia textos privados de José Rivera, más conocido por sus predicaciones, algunas de ellas publicadas, otras difundidas en audio, y obras de teología espiritual publicadas conjuntamente con José María Iraburu. En este caso, se trata de una selección de textos de sus Cuadernos de Estudio, apenas una octava parte de toda la extensión de los cuadernos que se conservan. Además, dentro de estos escritos privados hay que sumar su Diario y sus Cartas. Descubrimos con este libro un aspecto de José Rivera desconocido hasta ahora para muchos: su faceta intelectual. José Rivera, sacerdote toledano, destacó por su dedicación pastoral con charlas, retiros, ejercicios espirituales, dirección espiritual y su especial dedicación a la formación de los seminaristas, especialmente en Toledo, donde pasó la mayor parte de su vida. Hace pocos meses, su proceso de beatificación pasó un hito significativo con la declaración de Venerable, en octubre de 2015, y la difusión de sus predicaciones y escritos va siendo una tarea apremiante. Esta publicación nos abre el paisaje interior de la actividad intelectual de José Rivera que, en medio de la noche, robando horas al sueño, se sumergía en la lectura de autores literarios, filósofos y teólogos, con un ímpetu sorprendente. La mayoría de estos cuadernos de estudio fueron destruidos por el propio autor, pero de los que se conservaron destaca la dedicación al estudio de la obra de T.S. Eliot, poeta anglo-americano del siglo XX, converso de la increencia al anglicanismo, renovador de la poesía inglesa y premio Nobel de literatura. Eliot fue poeta, autor teatral y ensayista. Este primer volumen recoge solo los comentarios de José Rivera a la poesía y el teatro de Eliot, dejando para otra ocasión los comentarios sobre los ensayos. ¿Qué interés tiene un poeta inglés para un sacerdote toledano? El propio autor nos da alguna pista en sus comentarios: reconoce en él una visión profunda de los problemas de las personas: «Siendo una cabeza realmente  privilegiada ‒incluso en el orden religioso‒ puede enseñarme mucho acerca de la visión divina sobre el hombre y las cosas». Nos vamos a encontrar, por lo tanto, con una “crítica profunda” de los textos, no un análisis estético o lingüístico, sino con un análisis de valores y de humanidad. En la lectura de estos comentarios, descubriremos que Eliot y Rivera tiene algunos puntos fuertes de sintonía que van emergiendo una y otra vez en sus comentarios. Uno de ellos es el sentido sobrenatural de la realidad, no entendida en un sentido platónico que niega la realidad del mundo físico, sino en el reconocimiento de otro plano superior que da sentido a lo tangible para los sentidos naturales. Eliot y Rivera hablan de planos de realidad, que existen a la vez. Los que viven ignorando el plano sobrenatural viven “solo a medias”, como dormidos, porque “estar despierto es vivir en varios planos a la vez”. La conciencia de estos planos de realidad y su impacto en nuestras vidas van a aparecer repetidamente en los personajes de Eliot, tanto en la lírica como en el drama,  y Rivera va a aprovecharlos para reflexionar sobre la vida espiritual. También este tema revela una tensión dramática, el ser humano necesita de la realidad sobrenatural para dar sentido a la natural, pero, al mismo tiempo, no la soporta, no puede ver a Dios cara a cara. Aquí resuenan los famosos versos de Eliot: “Venga, venga, el pájaro reclama // no puede soportar la raza humana // tanta realidad”. Aquí enlaza otro tema de sintonía entre Eliot y Rivera, el tema del tiempo y del cambio. Como el ser humano no soporta una visión prolongada de realidad sobrenatural, tal y como sugiere el verso anterior debe utilizar el tiempo para suavizarla, avanzando para no quemarse en su contemplación. Por eso, la vida es un camino. Un camino de crecimiento, porque madurar es avanzar en la contemplación de los planos de la realidad. El hombre que crece esconde una porción de permanencia y otra de cambio, y también un camino de retorno, porque lo que cambia es porque nos conocemos mejor, crecemos al conocernos desde el plano sobrenatural, que nos da la mirada de Dios sobre nosotros. El verso de Eliot: “En mi principio está mi fin”, que sirve de título para este libro, condensa el pensamiento del poeta inglés sobre el cambio y el tiempo, que Rivera relaciona con la redención y la vocación. A mi juicio, hay un tercer punto de sintonía que no pasa desapercibido: el sentido de la acción. Está relacionado con el tema del cambio, si nos preguntamos ¿cómo puedo cambiar yo? ¿Cómo puedo cambiar el entorno o procurar el cambio de mis semejantes? Para Eliot y para Rivera, la acción consiste en dejar actuar a Dios, que es el que cambia. El grito de Tomás en Asesinato en la catedral, resume esa actitud: “¡Abrid, abrid las puertas!” porque “la Bestia ya ha sido vencida… Sufriendo es como ahora hemos de conquistar”. Rivera comenta “la intervención suprema de Dios es la sacramentalización interna del hombre… En la actividad normal de Dios es el santo el que santifica”. Por tanto, la mejor acción es la de crecer en santidad. Y Eliot proclama: “Así la oscuridad será la luz, y la inmovilidad la danza”. La entrada “En mi principio está mi fin” de José Rivera aparece primero en Ediciones Trébedes.

“Pero yo os digo… Fe cristiana y pena capital” de Gerardo López Laguna

PeroYoOsDigo“Pero yo os digo… Fe cristiana y pena capital”

“Pero yo os digo…” es un ensayo en el que Gerardo López Laguna recoge una profunda reflexión cristiana sobre la pena de muerte. López Laguna expone el pensamiento que la apoya y que la rechaza, incluyendo el análisis de este problema a la luz de la fe cristiana, el magisterio y la tradición de la Iglesia Católica. Porque la pena de muerte es un problema de permanente actualidad, donde se concentran la búsqueda del sentido de la vida, el misterio del mal, los grandes enigmas sobre la libertad y la responsabilidad personal, el castigo y el perdón, y sobre todo, el poder de Dios y del ser humano sobre la vida. El libro está dividido en tres grandes bloques. La primera parte del libro está dedicada al abolicionismo moderno, en el que se analizan las relaciones entre la modernidad y los primeros movimientos abolicionistas, sus raíces, argumentos, propuestas y contradicciones. En la segunda parte, se hace un análisis desde la tradición cristiana, donde la pena capital ha sido un tema discutido hasta nuestros días, desde el mismo Cristo que perdonó de la muerte a la mujer adúltera y luego él se entregó voluntariamente como reo de la pena capital. El autor describe las distintas posiciones dentro de la Iglesia, desarrollando especialmente los argumentos abolicionistas y concentrándose finalmente en el abolicionismo cristiano contemporáneo. La tercera parte del libro se concentra en la visión sobrenatural del problema, aportando una perspectiva fundamentalmente religiosa y trascendente de la cuestión de la pena de muerte. Concluye con un análisis del Magisterio de la Iglesia sobre este tema. Una visión valiente y poco frecuente en nuestros días, que merece atención y reflexión.   La entrada “Pero yo os digo… Fe cristiana y pena capital” de Gerardo López Laguna aparece primero en Ediciones Trébedes.

Raíces históricas de san Juan de la Cruz

  Raíces históricas de san Juan de la Cruz

Título: Raíces históricas de san Juan de la Cruz

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Autores: José Gómez-Menor y Santiago Sastre

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Es poco lo que se sabe sobre los orígenes familiares de san Juan de la Cruz. Este es el tema fundamental sobre el que este estudio pretende ofrecer algunas pistas. En el primer capítulo se abordan las dificultades que tiene el estudio histórico a la hora de abordar esta etapa, haciendo una revisión de la bibliografía sanjuanista. En el segundo se afronta la relación de Juan de la Cruz con el pueblo toledano de Yepes y con sus parientes apellidados Yepes. El tercer capítulo se dedica a Fontiveros, el pueblo natal del santo carmelita. En el cuarto se analiza el entorno familiar de Juan de la Cruz (lo que podemos saber de su padre, su madre y su hermano mayor), la dificultad para datar su fecha de nacimiento y la relación con algunos de los amigos que le ayudaron en su etapa de juventud. El libro termina con unas novedosas ilustraciones y con un jugoso apéndice documental. A día de hoy se trata del estudio más ambicioso en el intento por indagar en un tema del que apenas se conservan documentos, con el fin de acercarnos a esa figura tan luminosa (por su vida, por su espiritualidad y por sus escritos) que es la del carmelita descalzo san Juan de la Cruz, el patrono de los poetas españoles.
  • Encuadernación: cosida, cubierta blanda con solapas
  • Páginas: 232
  • Interior: blanco y negro
  • Tamaño: 155 x 230 mm
  • ISBN: 978-84-937564-6-8
  • Precio: 19,5 € (iva incluido)
Taller de lectura gratuito     Libro electrónico (formato epub):
  • Tamaño: 6.506 KB
  • ISBN: 978-84-940981-0-9
  • Precio: 1,99 € (iva incluido)
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