Archivos de la categoría 2017

Ejercicios Espirituales

Los días 1,2 y 3 de diciembre tuvimos una tanda de Ejercicios Espirituales, presididos por Félix del Valle. Compartimos con todos vosotros las charlas y las homilías de esos días, esperando que su escucha y reflexión sea un momento de gracia para todos.

Adios Susana….¡¡hasta el cielo!!

Y…se fue de puntillas sin hacer ruido, con el corazón lleno de amor y ternura que había ido almacenando a lo largo de su vida.
Agradecemos a Dios el haber compartido contigo, querida Susana, un pedacito de tu vida, el haberte conocido ha sido un regalo inmenso que no podremos olvidar.
Y… tomaste la lámpara encendida y entraste en el banquete de bodas… estabas preparada esperando la llamada de Dios. Tu vida no ha terminado con la vida en la tierra, ahora tu vida es eterna y como seguro que estarás muy cerquita de Dios te pido que desde el cielo intercedas por tu familia y por todos nosotros que seguimos caminando deseosos de encontrarnos contigo en la eternidad.
Adios Susana….¡¡hasta el cielo!!

Marisol.

Comenzamos un nuevo curso en Oasis

En estos primeros días de octubre estamos comenzando el nuevo curso en Oasis. El pasado viernes, en los locales de la parroquia de San Julián, arrancaron los tres grupos de primaria, los dos grupos de secundaria y el grupo de bachillerato. El sábado y el domingo, en Mazarambroz, el grupo de universitarios y el grupo de adultos hemos tenido una convivencia, donde hemos compartido la oración, la reflexión y la planificación de actividades, para comenzar el curso llenos de esperanza cristiana.

Han sido días de renovación personal y comunitaria. Nuestro consiliario Don Félix del Valle nos recordaba la importancia de cuidar nuestra vida espiritual como encuentro personal con Cristo y cómo, de ese encuentro, surgirá nuestra comunidad, viviendo con un solo corazón y un mismo espíritu. Debemos agradecer a Dios vivir en comunidad porque gracias a ella, compartimos la Fe, nos ayudamos y nos enriquecemos unos a otros y podemos ser un hogar y una casa de acogida para otros, a la vez que una fuente de impulso apostólico.

La vida comunitaria que surge de la vida personal cuidará el apostolado hacia dentro: en  los grupos que tenemos de niños, adolescentes, jóvenes, adultos; y cuidará el apostolado hacia fuera: colaborando con Cáritas, Apostolado Seglar, Apostolado juvenil, Parroquias… Y siempre comprometidos en la construcción de la Iglesia Diocesana con una participación activa. Agradecemos a Dios estos días de renovación y luz  para seguir caminando juntos hacia Él, porque…..somos ciudadanos del cielo.

 

Compartimos con todos vosotros la entrevista a nuestra responsable, Marisol Ramos, en el programa Crónica de la Iglesia de RTVD, con motivo del inicio del nuevo curso.

 

40 Aniversario de Oasis Toledo

40 aniversarioEl 10 de junio nos reunimos para celebrara una Misa de Acción de Gracias por el 40 Aniversario de Oasis de Toledo. Más de cien personas nos reunimos para agradecer todo lo recibido en estos años. Incluimos aquí algunas fotos de la Misa y el rato que compartimos después:

 

También tenéis disponible la homilía de la Misa:

Gracias a todos los que asististeis y un abrazo muy fuerte a los que nos pudisteis venir, os tuvimos muy presentes.

Celebramos nuestro 40 Aniversario

Oasis Toledo 40 aniversarioEste año celebramos el 40 aniversario del inicio del grupo Oasis de Toledo.

Hace 40 años, un grupo de jóvenes se comenzó a reunir para preparar su confirmación y decidieron seguir unidos para compartir su vivencia cristiana. Aquellos chicos y chicas de Maristas y Carmelitas fueron el inicio de lo que después se conformó como Oasis Toledo.

Se comenzó con reuniones en Maristas y Carmelitas, luego en la parroquia de Santa Leocadia, posteriormente, durante muchos años, en la Casa Oasis, en el convento de Santa Úrsula, hasta el año pasado, en el que nos acogieron en el convento de Las Carmelitas Descalzas, antiguo convento de las Capuchinas. También desde hace unos años, las reuniones con los más pequeños las tenemos en los locales de San Julián.

Todo este recorrido se completó gracias al impulso de Jose Luis Pérez, primero, y Félix del Valle, después, y otros muchos sacerdotes, religiosos de Maristas y Carmelitas, seglares responsables, animadores, monitores, voluntarios… muchas personas que aportaron su tiempo y su energía, todos colaboradores del amor de Dios que se ha derramado rebosante en toda esta historia y que nos dan muchas razones para estar agradecidos.

Queremos celebrarlo cristianamente con una Misa de Acción de Gracias, el sábado 10 de junio, en la Parroquia de San José Obrero a las 20:00h.

Invitamos a todos los que han compartido en algún momento este camino, a unirse a esta celebración, bien con su asistencia o con su oración.

Para poder organizarlo mejor, agradeceríamos confirmación en la página: http://nuevosol.org/oasis40/

Como sabéis, podéis encontrar más información sobre Oasis Toledo en esta web http://www.oracionenaccion.com/, en Twitter @Oasis_TO, o en nuestros canales de Ivoox y YouTube

Cuando hasta los camellos se mueren de sed

El padre Christopher Hartley nos pide ayuda desde Etiopía:

Cuaresma, 2017

Queridos amigos de la misión:

En Gode y en la región somalí de Etiopía, hace ya un año y medio que no ha caído ni una gota de lluvia.

Aquí todo se está muriendo.

Es dramático ver a las gentes llegar al hospitalucho de Gode, por cualquier medio de transporte, incluido carretas tiradas por burros, con pacientes escuálidos y moribundos.

En estos momentos Gode está siendo arrasado por una espantosa epidemia de cólera.

Las gentes llegan en el último aliento y a veces mueren a los poco minutos en manos de médicos impotentes ante la magnitud de la tragedia.

Es tan triste y desolador ver los sembrados devastados por la sequía. Aquí ya no crece nada, ni el maíz, ni la soja, ningún tipo de cereales, todo se lo lleva el viento en nubes gigantes de polvareda que todo lo ensucia y viste de gris.

Cada mañana cuando salgo de casa, antes del amanecer, para celebrar la santa Eucaristía, veo como aumenta el ganado muerto a la orilla del camino, vacas, cabras, ovejas… El hedor es espantoso y el espectáculo tristísimo.

Ahora mismo en Gode solo se respira muerte y desolación.

Desde hace un par de meses tenemos un médico joven inglés colaborando con nosotros, que pasa mañana y tarde en el hospital público. Gracias a él estamos recibiendo información de primerísima mano de la magnitud del drama que están viviendo estas gentes.

Así, el jueves pasado, 2 de marzo, nos alertó que estaba llegando un número inusual de pacientes agonizando (de hecho, los seis primeros en llegar murieron en el hospital de Gode esa misma tarde), traídos de la zona del Afder, cuya capital es Hargele.

Pronto supimos que el problema radicaba en que, por la desesperación de llevar agua en camiones a los poblados más lejanos, algunas ONGs había cogido agua de una presa cercana a la ciudad de Hargele, que estaba completamente contaminada y podrida.

La ONG en concreto era la Islamic Relief Service.

Entrega de medicinas al director del hospital, gracias a vuestros donativos; en la bolsa roja, abajo a la derecha, van medicinas donadas por vosotros en España traídas en mi maleta ¡Dios os lo pague!

Esa misma noche cargué el vehículo todoterreno de la misión con todas las medicinas que teníamos en ese momento a nuestra disposición y a las 5 am el viernes pasado me fui a Hargele. Son 230 kilómetros de terrible carretera. Antes de las 10 de la mañana ya estaba en el hospital de la ciudad. Me reuní con el director médico e hice entrega de las medicinas. Fue tristísimo oír este hombre, Abdisalem Mohamed, contar la tragedia de todos esos cientos de personas que llegaban a diario infectados de tifus en grado terminal.

 

Raxxo, la niña de la izquiera y Abdi el niño de la derecha, gravemente afectados por el tifus.

Nos acompañó a visitar a algunos de los pacientes. Sobre todo, ver a los niños fue conmovedor. La angustia de los padres que ya habían visto morir a otros de sus hijos por la maldita agua contaminada de la ONG. El director nos rogó, casi de rodillas que tratáramos de mandar más medicinas y alimentos para los pacientes.

En estos días en que toda la Iglesia, como esposa fiel de Jesucristo, acompaña su vía crucis por las incontables vías dolorosas de este mundo, no es difícil reconocer el rostro de la pasión de Cristo en los pequeños cuerpos macerados de estos chiquillos.

 

Esta es la nueva alberca donde reciben el agua no contaminada. Parece una triste ironía llamar a esto agua limpia; mirad sino a la mujer abajo a la izquierda que con un cacito y un plato recoge agua de entre el fango, donde orinan
cabras y ovejas…

A media mañana decidí que era imperativo buscar los poblados de donde llegaba la gente enferma para de verdad entender el problema. Lo que nadie me había aclarado es que no había en realidad camino para llegar a esos asentamientos; así que con el 4X4
puesto y apretando los dientes, recorrimos esos 40 interminables e inolvidables kilómetros.

Llegamos todos cubiertos de polvo de pies a cabeza y abrasados de calor. La gente en seguida se arremolinó a nuestro alrededor, para contarnos su tragedia. Fuimos al pozo contaminado y vimos el agua pútrida, causante de tanta muerte y desolación.

 

Los hombres del poblado contándonos detalles de la tragedia y pidiendo ayuda urgente: agua potable, comida y medicinas. Les prometí ayudarles en lo que estuviera al alcance de la Iglesia

Por el camino vimos muchos animales que habían muerto de sed e inanición. La gente nos decía: “Abba (padre) cuando aquí hasta los camellos se mueren de sed es que a nosotros no nos queda mucho de vida”.

Vaca muerta en estado de putrefacción, bajo el implacable sol. Caldo de cultivo para enfermedades como el ántrax.

Pedí que me llevaran a ver a los enfermos que estaban demasiado graves para ser trasladados al hospital de Hargele. Me enseñaron una cabaña en la que yacían en el suelo varios enfermos.

Había dos muchachos muy jóvenes con una bata blanca raída de enfermeros. Les pregunté por los síntomas: “¿tienen fiebre?” inquirí; uno agachó la cabeza, avergonzado y me respondió: “no sabemos porque no tenemos termómetro”.

Esta mujer estaba demasiado débil para ser trasladada al hospital.

Les regalé las pocas medicinas que aún nos quedaban y algo de agua potable. Teníamos que regresar a Gode y nos quedaban más de cinco horas de carretera. Uno se siente tan impotente, tan turbado por dentro cuando ves estas escenas…

Te preguntas simplemente “¿Por qué?” ¿Por qué estas gentes, por qué millones de gentes viven así? ¿Por qué mientras esta mujer no tiene ni un termómetro, otras mujeres se gastan una fortuna en una absurda cirugía estética?

 

Vivimos en un mundo de locos. Definitivamente.

Al desandar el sendero de los poblados hacia Hargele, de la nada, de detrás de los arbustos, venían corriendo trás de nuestro vehículo, niños que nos gritaban con la desesperación escrita en el rostro: “biyo, biyo, biyo (agua en somalí).”

Todavía nos quedaban cinco horas de carretera de vuelta a Gode. Pensaba en tanta agua como había visto en mi vida: ríos, piscinas (la de mi casa, por ejemplo…), estanques, fuentes preciosas de tantas ciudades, lagos… Tanta agua como había visto… agua que jamás se beberá nadie, agua para la diversión, ¡hasta parques acuáticos! Agua para el adorno estético de una plaza… Y ver niños y niñas desesperados, correr tras de mi coche mendigando un litro de agua… Me parecía todo tan grotesco y absurdo…

Saliendo de la cabaña que hacía las funciones de “centro médico”.

¡¡En qué mundo vivimos!!
Y por doquier, animales muertos, en estado de putrefacción, bajo un inmisericorde sol de más de 45 ºC. Campo abonado para la difusión del ántrax y tantas otras enfermedades contagiosas, peligrosísimas para la sobrevivencia de estas pobres gentes.

Repartimos más de quince botellas de agua como esta, por la ventanilla del vehículo, a niños pastores.

La cabeza me daba vueltas, mientras pensaba en soluciones, en la ayuda que se les podría llevar.

Las medicinas que más nos hacen falta son: Ceftriaxone IV, gentamicin IV, ringer lactate, DNS, Normal saline, glucose 40%, oral amoxicillin, ciprofloxacin, levofloxacin, norfloxacin, co-trimoxazole, ibuprofen syrup, paracetamol syrup, amoxicillin syrup.

Ante un espectáculo como este, uno no sabe, ni qué pensar, ni que decir, ni que hacer…

Si tuviéramos los recursos, se los podríamos suministrar al hospital de Hargele desde Gode, ya que la mayoría de estos medicamentos son accesibles aquí. Necesitaríamos fondos para pagar el combustible de los vehículos nuestros que van y vienen a las zonas de emergencia y, por último, fondos para comprar alimentos de primera necesidad.

 

El hedor era insoportable. Horrible ver poblado tras poblado, a cuyas orillas se amontonaba el ganado muerto de sed e inanición. Foco infeccioso peligrosísimo para estas gentes cuyo sistema inmunológico es debilísimo.

En el camino de vuelta, pensaba, emocionado, en medio de tanto horror como había visto ese día, que era la primera vez que estas gentes habían visto el rostro de la caridad, por la presencia de un sacerdote católico.

Era la primera vez en la historia que la Iglesia Católica llegaba a la zona somalí del Afder. Y daba gracias a Dios que, como dice San Pablo: “se fio de mí y me confió este ministerio”.

Y me venían a la mente las palabras que acababa de meditar en días anteriores de nuestro Santo Padre el Papa Francisco en su mensaje de esta Cuaresma:

[…] Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para hacer esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico […].

Volví a casa muerto de cansancio y roto de la pena por lo que mis ojos habían visto. Desde el instante mismo en que llegué de nuevo a la misión, no he parado de darle vueltas a lo que se puede y debe hacer como Iglesia de Jesucristo que somos; testigos del amor misericordioso de Dios, que es Padre y ama a cada una de estas personas. Quizá sean personas inexistentes, irrelevantes para el mundo; quizá su tragedia sea a lo sumo una mera estadística. Para Dios no, para la Iglesia tampoco.

Son personas cuyo rostro sale del anonimato en el encuentro con una Iglesia misionera, siempre dispuesta a ir más allá, donde no ha llegado nadie. La Iglesia es la única que sabe ver en toda esta tragedia, que cada vida, cada rostro, es icono y transparencia del crucificado.

Os ruego por el amor de Dios que hagáis cinto podáis por ayudarnos. Toda ayuda, por pequeña o aparentemente insignificante que os parezca, puede ayudar a salvar una vida.

Soy voz de quienes no tienen voz, o sólo tienen un gemido ahogado, como un nudo en la garganta, gemido estridente y reseco, donde no solo no tienen agua, sino que ni siquiera les quedan más lágrimas que llorar.

La Iglesia, como Nuestra Señora Santa María, camina siempre junto a su Hijo que en la vida dolorosa de estos polvorientos senderos cae y se levanta una y otra vez. Unas veces tiene cosas que dar, otras, tiene las manos vacías (¡si lo sabré yo!), pero llenas o vacías las manos, la Iglesia caminara siempre en cada misionero, adherida como madre y esposa, al cuerpo crucificado de su Hijo, en los hombres nuestros hermanos.

Cada día en cada Santa Misa ofrezco en la patena y el cáliz, la muerte y la vida de estas pobres gentes. En esa misma oblación y ofrenda os ofrezco a todos vosotros que con vuestra caridad vestís con nosotros al desnudo, dais de beber al sediento y de comer al hambriento.

¡Por amor de Dios ayudadnos cuanto podáis!

Ante el Sagrario de la misión por todos oramos y con Nuestra Señora, Reina de la Misiones pedimos que a todos nos acoja bajo su bendito manto.

A todos os deseamos una Cuaresma en que se nos rasgue el corazón, para que demos frutos de conversión, compartiendo con los pobres tanto como a todos nos sobra.

Os bendigo a todos.
Padre Christopher

Para colaborar con la misión de Gode, aquí tenéis los datos.
Titular: Fundación Misión de la Misericordia Entidad: BANKINTER Número de Cuenta: 0128-0014-73-0100029293 Iban: ES0801280014730100029293 Código SWIFT o BIC: BKBKESMMXXX
Visitad por favor nuestras páginas web:
http://www.missionmercy.org/ y http://www.missionmercy.com/

La llamada a la santidad

La llamada a la santidad es la única llamada segura. Es Dios quien nos hace santos, sólo debemos seguir en camino, firmes en la fe. Recibiendo todo en la vida como recibido de él.

Compartimos con todos la charla del  retiro del 28 de enero.

Misioneros toledanos en Lurín

Julio y Jose Manuel Alonso AmpueroEl programa Misioneros por el mundo, de 13TV, ha incluido en uno de sus programas el testimonio de Jose Manuel y Julio Alonso Ampuero, misioneros toledanos en la diócesis de Lurín, en Perú.

Os invitamos a ver este programa, que fortalece la comunión entre los miembros de la Iglesia y aviva nuestro sentido misionero.