Casa Oasis, finalizamos una etapa

Fiesta A Tope 89

“A Tope 1989”

Quizá las fechas me bailen, pero debió ser durante 1985, o a finales del año anterior. Por motivos que ya no recuerdo del todo, tuvimos que dejar de usar los locales del Colegio Santa Leocadia (dirigido por doña Delfina), donde nos veníamos reuniendo hasta el verano del 84 y teníamos que buscar un nuevo lugar. Después de visitar no pocos conventos de Toledo, las hermanas agustinas del Convento de Santa Úrsula, nos cedieron unos locales anejos al convento. Era superiora sor Teresa. Recuerdo mi primera visita, el local había sido ocupado por la Asociación de Inválidos (recuerdo que mi padre fue allí a dar alguna clase de contabilidad), y no me explico cómo podían salvar la escalera de entrada, y después por la O.J.E. (Organización Juvenil Española) que habían dejado el local como lo encontramos, en muy malas condiciones. Fue necesario hacer una obra importante, cambiar la instalación de la luz, sanear el falso techo, que estaba lleno de escombro, reparar algún muro que estaba en malas condiciones, reformar los cuartos de baño… Una locura. Tuvimos que hacer todo tipo de trabajos para costear la obra (repartir propaganda, colocar leña, vender vasos de cerámica, pegatinas, camisetas, pedir donativos…), porque había que pagar al contratista (Peña) lo antes posible. Era entonces responsable del grupo Paco Rodríguez Arenas y consiliario José Luis Pérez de la Roza. Las hermanas nos perdonaron más de diez de alquiler por el coste de aquella obra. Una bendita locura.

Pensamos en varios nombres para darle a nuestro nuevo hogar, pero no nos poníamos de acuerdo, finalmente, por fuerza del uso se quedó con el de La Casa Oasis, o simplemente, La Casa.

En 2004 las hermanas decidieron hacer obra para ampliar sus lavaderos y nuestro espacio se redujo a la mitad. Aquella reforma ya supuso un esfuerzo de simplificación, tuvimos que desprendernos de cosas que ya no nos cabían en un espacio mucho más reducido; tuvimos que trasladar la capilla y reducir el espacio de reuniones. Fue entonces cuando empezamos a tener las reuniones de los más pequeños en San Julián, porque no cabíamos con ellos en la Casa Oasis. Los adultos seguíamos reuniéndonos allí, también los jóvenes en algunas ocasiones. Aunque ya no era el único lugar de reunión, sí era el centro de las operaciones, donde almacenábamos todo el material y donde se tomaban las decisiones.

Después de más de treinta años de vida de grupo entre aquellos muros, llega ahora el momento de abandonarlos. Dejamos un montón de experiencias, amistades, vivencias, oraciones, risas, conversaciones… Echaremos de menos la estufa, los altos techos, el sufrido suelo de granito y el peculiar sonido del timbre ­­‒que perdió el segundo dong hace más de veinte años‒. Allí quedaron, hace ya mucho, las oraciones de los domingos, los “A tope” con que celebrábamos el inicio del año, las preparaciones de la liturgia del domingo, el futbolín, el ping-pong, las meriendas, los interminables fines de semana… y quedarán de estos últimos años las reuniones de comunidades, los encuentros de formación y tertulia, la lectio divina, las reuniones generales, las reuniones de jóvenes, los cumpleaños, el compartir… Muchas cosas por las que dar gracias a Dios. Seguro que otros, con mejor memoria, podrán corregir fechas y añadir muchos detalles en los comentarios de esta entrada.

Embalando para la mudanza

Embalando para la mudanza

Los lugares son pasajeros y ahora nos espera un nuevo hogar. Bien claro ha estado que ha sido voluntad de Dios, sin duda eso significa que nos esperan grandes cosas que hay que recibir con el corazón bien abierto. Habrá que dejar registro para la historia: siendo responsable Marisol Ramos y consiliario Félix del Valle, en el Grupo Oasis de Toledo comenzamos una nueva etapa llena de esperanza.

Una respuesta a “Casa Oasis, finalizamos una etapa

  1. Muchos recuerdos, momentos de oración, vivencias, preparaciones de actividades tanto lúdicas como espirituales, amigos y una vida de encuentro con el Señor de los que formamos parte de la historia de Oasis y de “la casa”.
    Marco Antonio. Pbro.

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