Archivo mensual: octubre 2017

Una DUI diferente

Ha pasado. Tras un largo tiempo de desafíos, ilegalidades e incertidumbre, el Parlamento de Cataluña, con apenas la mitad de sus miembros y en ausencia de casi la otra mitad, ha decidido proclamar la independencia respecto del resto de España y declarar la apertura del proceso hacia la constitución de una República catalana. Muchos nos seguimos preguntando cómo hemos podido llegar a este extremo. No entendemos cómo es posible que no hayan funcionado los mecanismos previstos en nuestro sistema político para lograr el entendimiento. El Estado ha ido renunciando paulatinamente a una presencia activa en el territorio de Cataluña. Los líderes políticos catalanes que se han pronunciado  a favor de la independencia dejaron hace meses de representar a los ciudadanos que les votaron. Los partidos políticos han actuado en todo este tiempo  con una clara mirada cortoplacista, más interesada en el voto inmediato que en el bien común de España y de los españoles. Se han cometido errores graves, fruto de extremismos ideológicos, que han resucitado fantasmas del pasado que creíamos superados. Hemos perdido los valores colectivos y renunciado a la búsqueda de las virtudes en favor de nuestro propio interés personal. Son algunas ideas que pueden ayudarnos a entender cómo debemosactuar ante esta situación pensando en el futuro. Es claro que un Estado democrático sin Estado de Derecho no es legítimo, como tampoco lo es un Estado de Derecho sin el valor de la democracia. Una Cataluña independiente creada fuera del marco constitucional y en contra de las reglas del juego democráticas es pura artificialidad. Pero un Estado insensible a necesidades colectivas fuertemente interiorizadas constituye pura irresponsabilidad. Es obvio que ha llegado el momento de, una vez que se restablezca la legalidad perdida a través de los instrumentos constitucionalmente previstos para ello y desde la unidad de todos los partidos constitucionalistas, abrir un proceso más amplio de reflexión acerca de quiénes somos como comunidad y a dónde queremos ir juntos. No basta solo el Derecho. Tampoco que la decisión la tomen otros.Resulta imprescindible plantearse a nivel individual y colectivo qué hemos de hacer. Ante la Declaración Unilateral de Independencia, necesitamos una DUI diferente, una decisión de unidad inteligente. España es más que nuestros dirigentes públicos. La unidad no se construye con unos pocos. España somos todos.  

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Trabajo digno

El trabajo es una dimensión fundamental de la existencia humana. De ahí la urgencia de llevarlo a debate público y reflexión en unos tiempos en los que se acentúa el paro y la precariedad laboral, los salarios son extremadamente bajos y se miden a la baja los derechos de los trabajadores. Ese es el objetivo del “Día del trabajo decente” que desde hace unos años se viene  celebrando en todo el mundo el 7 de octubre impulsado por la Organización Internacional del Trabajo. El trabajo es un fenómeno humano que ha experimentado grandes cambios a través de la historia. Su proceso evolutivo va unido a dos dimensiones fundamentales que le valorizan como eminentemente humanizador y le convierten en pilar de la dignidad del hombre: la autonomía personal y su dimensión social. Desde la primera, esfundamental para que el hombre se haga persona, se perfeccione, y al mismo tiempo que crea, se cree a sí mismo; y desde la segunda, al mismo tiempo que ayuda al hombre  a satisfacer sus necesidades primarias, participa a través de él en el progreso social y cultural de la humanidad. Estas dos dimensiones del trabajo se encuentran hoy en entredicho. La irrupción de la economía de mercado en la que todo se subordina a la rentabilidad y a la acumulación ilimitada de riqueza material, ha propiciado en nuestra sociedad la transformación de todas las cosas en mercancías, incluido el trabajo humano. El trabajo se ha reducido a empleo, algo que se tiene o no se tiene, algo que se puede comprar y vender.  Desde esta perspectiva el trabajo ha pasado de ser un bien para la vida a ser un bien para la producción, y con ello a su degradación: se resiente el derecho del hombre ala vida, su derecho a vivir y su derecho a ser, y con ello la desintegración progresiva de la cohesión social. La celebración de este día es una oportunidad para sensibilizar a la sociedad y a los poderes públicos sobre el logro de vidas dignas para los trabajadores del mundo. El trabajo se dignifica cuando todas las personas pueden acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo y con seguridad en el lugar de trabajo, protección social para las familias y mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social. Repensar hoy el trabajo digno significa también revisar el modelo económico, la vida política, y la sociedad en su conjunto.

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¿Quién debe liberar a “Los Jordis”?

Tras el auto del Juzgado Central de Instrucción número tres por el que se acuerda prisión provisional comunicada y sin fianza para los señores Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, se han sucedido insistentes peticiones de libertad para ambos, tanto desde la agitación de masas como por parte de algunos representantes de la soberanía nacional en el Congreso de los Diputados —en concreto diputados pertenecientes a los partidos políticos Podemos y  PDeCat—. Ante la falta de concreción del destinatario de la exigencia de liberación, podría parecer que se trata de un brindis al sol, de un desahogo o de simple postureo político sin mayores consecuencias. Sin embargo, si tomamos esta solicitud en serio y nos preguntamos por los posibles destinatarios de la petición, tendremos que concluir que tan solo puede esperarse que atienda esa solicitud bien la jueza que dictó el auto o bien el presidente del Gobierno. Imaginemos, entonces, que sea la jueza Carmen Lamela la que dicte un nuevo auto rectificando el anterior en el cual, en lugar de emplear la fórmula habitual de “vistos los preceptos legales citados y demás de general aplicación”, dijese algo así como “vista la petición de las personas que se han manifestado en la calle y los carteles solicitando llibertat exhibidos en el Congreso de los Diputados por Podemos y PDeCat, acuerdo dejar sin efecto la prisión provisional en su día acordada”. Otra posibilidad sería que el presidente del Gobierno convocase un Consejo de Ministros extraordinario que aprobase con carácter de urgencia un real decreto que estableciese: “Artículo único. Queda sin valor ni efecto la prisión provisional de los señores Sánchez y Cuixart acordada por la señora Jueza del Juzgado Central de Instrucción número tres.” ¿Alguna de estas posibles respuestas sería tranquilizadora para alguien? ¿Realmente quienes demandan llibertat para Sánchez y Cuixart quieren una España en la que los autos judiciales se fundamenten en la presión social o en un real decreto dictado ad hoc por el Gobierno? ¿Cuántos diputados deben pedir la libertad de Luis Bárcenas para que esta sea posible? ¿Cuántos manifestantes deberían ser suficientes para fundamentar la decisión judicial de excarcelar a un violador, un narcotraficante, un terrorista? Puede que algunas personas de buena fe estén pidiendo esto por ignorancia. Pero que lo pidan representantes de la soberanía nacional, muchos de ellos con sobrada formación en Derecho y en Ciencia Política resulta verdaderamente bochornoso.  

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Tomar conciencia ante las necesidades y desigualdades de los más pobres

El día 17 de octubre se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Los días internacionales nos ayudan a recordar efemérides, eventos, acontecimientos, enfermedades, etc… pero no debemos olvidar que la pobreza existe en el mundo. Eso es innegable. Son miles las personas que viven en la indigencia más completa, no sólo en los países llamados del Tercer y Cuarto Mundo, sino también en los del Primer Mundo donde la sociedad está más desarrollada. Pobres hay en todas las sociedades y en todos los lugares. “Todos unidos por la paz, la sostenibilidad y la dignidad” fue el lema de la UNESCO para conmemorar el Día Internacional del año 2016. Esta organización se ha propuesto romper con el círculo vicioso de la pobrezadesde la actualidad hasta el 2030 reflexionando en la necesidad urgente de una transformación de la sociedad, con un compromiso social basado en la solidaridad y en la educación. La educación como un factor clave para poder erradicar la pobreza. Porque la pobreza no sólo tiene que ver con tener o no dinero sino también con saber gestionar lo que tenemos y aprender a vivir con los recursos con los que se cuenta, sin malgastarlos, en particular en los países en desarrollo.En España lo sabemos muy bien. No sólo hay que ayudar a los pobres sino ayudarles a vivir con dignidad, acompañándoles y enseñarles a salir del círculo vicioso de pobreza que en muchos casos se hereda de padres a hijos, Este es uno de los objetivos de Cáritas. Es preciso trabajar e impulsar la promoción de las personas, para que ellos mismas sepan salir de la situación en la que están. No es tanto el asistencialismo como la promoción de las personas. El promotor de este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza fue el padre Joseph Wresinki, un hombre que vivió en la extrema pobreza, y luchó durante su vida con su testimonio y con su pueblo por los derechos de los más pobres y desfavorecidos. Al morir dejó este mensaje: “La miseria ya no existirá mañana, si nos ponemos de acuerdo para ayudar a estos jóvenes a darse cuenta de la realidad de su pueblo, a transformar su violencia en combate inteligente, a amarse con ternura, con esperanza y con sabiduría, para llevar a cabo una lucha contra la ignorancia, el hambre, la caridad y la exclusión “. Que en este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza tomemos conciencia de las necesidades y desigualdades de las personas que viven en la pobreza; que la justicia social y la lucha contra la indigencia sea una de las obligaciones de los Gobiernos, para que podamos entre todos romper el círculo vicioso de la pobreza y los más desfavorecidos tengan los mismos derechos y responsabilidades que los más favorecidos. Todos somos iguales, aunque no lo parezca. ¿O no?

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“Nudo de víboras” de François Mauriac

MauriacSobre Nudo de víboras, Charles Moeller, en su gran obra Literatura del siglo XX y cristianismo, afirma que “lo que los hombres quieren de este mundo, según Mauriac, es salir de esa soledad en la que están todos, salir de sí mismos, de ese desierto de amor, para encontrar a un ser que los comprenda, que los ame tal como son”. El drama del protagonista de esta obra es, según Moeller, que siente que no ha sido amado y que no podrá serlo nunca. De ahí nace su odio hacia todos y su sensación de estar atrapado. El protagonista de Nudo de víboras es un hombre amargado porque no ha sido capaz de descubrir la experiencia de ser amado y, por lo tanto, se siente incapacitado para amar.

El autor

François Mauriac (1885-1970), premio Nobel de literatura en 1952, es una figura prominente de la Novela Católica francesa, destaca como escritor por el profundo perfil psicológico de sus personajes, sumidos muchas veces en situaciones de marginación o sufrimiento. Hace pocos años se publicó un estudio que desvelaba amores homosexuales en su juventud, en lo que parece una etapa compleja que desembocó en una crisis religiosa que le llevó a profundizar en sus raíces católicas. En 1913, se casó, de su matrimonio nacieron cuatro hijos, y siempre mantuvo, en público y en privado, una fidelidad comprometida con la Iglesia Católica. También fueron públicas sus divergencias políticas con los sectores monárquicos y más conservadores, que le valieron no pocas enemistades con compañeros literatos y en ciertos círculos católicos. En la concesión del premio Nobel, el tribunal destacó su profunda agudeza espiritual y la elaborada intensidad con que ha penetrado, a través de sus novelas, en el drama de la existencia humana. Como escritor, Mauriac describe la Francia rural, desde dentro de la psicología de sus protagonistas. La familia burguesa, con más sombras que luces, es el escenario de sus relatos, con personajes marginados o con dificultades para amar correctamente a sus semejantes, lo que produce un sinfín de sufrimientos a propios y extraños. El desamor y su desarrollo en el entorno familiar, es el punto común de sus novelas, donde los protagonistas buscan, a tientas muchas veces, un camino de liberación, porque sienten encarcelado su corazón. La fe cristiana aparece, explícitamente en muchos casos, como fe salvadora, porque cuando el individuo se siente amado como es por un Dios misericordioso, empieza a ser capaz de amar a los demás y su prisión se rompe para siempre.

Nudo de víboras

Este libro está escrito en primera persona, como diario del protagonista, un hombre, envejecido en el rencor y la desconfianza hacia su familia, que hace un repaso de su vida al sentir cercana la hora de la muerte. El lector podrá ir juzgando a este pobre hombre, que se siente odiado por su mujer y por sus hijos, instalado en una especie de prejuicio que contamina toda su percepción. “Yo soy un hombre al que no se ama”, afirma juzgando su situación como irreversible, agravada, como el mismo afirma, por “la desconfianza del rico que le asusta ser engañado y teme que le exploten”. Su relación con los demás estaba contaminada por esa percepción apriorística en la que todos los demás eran enemigos. Por eso rompe a carcajadas cuando un seminarista que cuidaba de sus hijos le dice: “Es usted muy bueno”. No voy a dar detalles del desarrollo de la historia, estos artículos son para animar a la lectura, no para su disección, pero les adelanto que la habilidad de Mauriac para describir el recorrido interior de este corazón endurecido es realmente extraordinaria. El título hace referencia a la experiencia vital del protagonista, que siente su corazón atrapado dentro de un nido de víboras que se enredan como un nudo a su alrededor, impidiendo que nada le llegue y nada salga. Una imagen simbólica que explica muy bien el fondo de la novela.

Conclusiones

El libro encierra una dura crítica a la religiosidad formal, preocupada del cumplimiento y de los ritos, pero vacía de auténtica caridad. Así son muchos de los personajes que se cruzan por el libro, cristianos más preocupados con todas sus fuerzas por su herencia terrenal que por la herencia de los hijos de Dios. Estos cristianos de apariencia están más atentos a las buenas costumbres que a las buenas obras y a las buenas personas. Pero no todos son así, están también los que anteponen la misericordia al juicio, los que miran a la persona más allá de sus obras, los que son capaces de amar incondicionalmente. Ellos son los que dan sentido a los ritos y las costumbres, y los que pueden provocar el milagro de que un corazón cambie. Esta historia nos previene de los juicios personales y nos ofrece un dramático ejemplo de la cruz que acompaña muchos entornos familiares. Poco sabemos de lo que se mueve en el fondo de un alma humana: su profundo misterio hacia Dios y hacia sí misma. La entrada “Nudo de víboras” de François Mauriac aparece primero en Ediciones Trébedes.

Orientaciones del Grupo Polis ante la amenaza de secesión en Cataluña

POLIS, grupo de trabajo de la Delegación de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Toledo, desde la Doctrina Social de la Iglesia, desea ofrecer las siguientes orientaciones ante la amenaza de secesión en Cataluña:   1º. ESPAÑA Y CATALUÑA España es una realidad muy valiosa: una nación que se ha formado en muchos siglos de existencia, con aciertos y también errores compartidos de los que deberíamos aprender (1). Cataluña es parte esencial de esa realidad española desde sus orígenes y no se pueden entender la una sin la otra. Se trata de una parte del territorio español con una específica personalidad cultural y social que merece alcanzar la máxima perfección posible, en la búsqueda del bien común(2). España es fruto de la convivencia, trabajos, alegrías y sufrimientos de muchas generaciones. A las actuales nos corresponde administrar ese legado y transmitirlo acrecentado a las venideras, como fruto de la solidaridad intergeneracional (3).   2º. LA CONSTITUCIÓN Y LA AUTONOMÍA La forma política vigente de la nación española es la monarquía parlamentaria, con una Constitución que incorpora todos los elementos de un Estado de Derecho avanzado: democracia, imperio de la ley, sistema de derechos fundamentales garantizados, poder judicial independiente, seguridad jurídica, Estado de bienestar. En respuesta a reivindicaciones históricas de algunas regiones, se ha ido estableciendo un sistema de organización territorial mediante Comunidades Autónomas con un alto nivel de autogobierno, en el marco de la unidad nacional y de la solidaridad interterritorial. Todos estos elementos cumplen perfectamente con los criterios y principios que la Doctrina Social de la Iglesia ha venido estableciendo para calificar como adecuada la legitimidad de una comunidad política (4). La sociedad catalana fue de las primeras en acceder a la autonomía. De hecho, fue reconocida incluso antes de la aprobación de la propia Constitución y acogida por los ciudadanos de Cataluña con enorme entusiasmo. Dicha Comunidad Autónoma, con su altísimo nivel alcanzado de autogobierno, cumple sobradamente con los principios de subsidiariedad y participación en la conformación de las decisiones públicas que propugna la Doctrina Social de la Iglesia(5). Y goza de un marco institucional más que suficiente, que permite la holgura arriba indicada en el desarrollo de una sociedad tan singular: el despliegue de su lengua propia cooficial, su cultura y tradiciones propias, su rico tejido asociativo, su potente iniciativa empresarial, etc… y así, todas las condiciones de su bien común particular. No existe ninguna posibilidad sustancial que le esté vedada a su crecimiento como sociedad. Y puede –como así ha sido históricamente– contribuir con su solidaridad (6) y ejemplaridad a la mejora de la nación española.   3º. LA PRETENSIÓN INDEPENDENTISTA: SU EXTREMA GRAVEDAD E INJUSTICIA Sin embargo, en estos momentos, algunos grupos políticos y asociaciones, que han conseguido un amplio respaldo ciudadano, pero que no representan a todos los ciudadanos catalanes, pretenden la independencia de Cataluña. Ello supondría la ruptura de España y de su realidad. También la de la propia Cataluña, hecha de España, así como la derogación del régimen político descrito y su sustitución por otro, confusamente formulado y que no cumple con los estándares antes citados en tanto que se hace al margen del Estado de Derecho. No puede existir atentado más grave a la convivencia que intentar llevar adelante dicha pretensión de ruptura(7). Nada la justifica, pues la construcción de una comunidad histórica como la descrita en el primer apartado es un bien moral a preservar, enriquecer y trasmitir.  Así lo han venido ratificando sucesivos documentos de los Obispos españoles, con riquísimas reflexiones sobre esta materia (8). Solamente se podría justificar un derecho a la libre determinación de un pueblo antesupuestos de persecución reiterada a la identidad cultural, lingüística, étnica o religiosa, de grave discriminación en el ejercicio de los derechos civiles y políticos o de violación generalizada de los derechos fundamentales de los ciudadanos de un territorio, algo que ha ocurrido en el contexto de los procesos de descolonización (9). No es el caso de Cataluña.   4º. EL DESAFÍO ACTUAL: REFERENDUM, SECESIÓN Y RUPTURA SOCIAL Nos enfrentamos a un gran desafío: la declaración de independencia por las instituciones catalanas actuales. La frustración a que ha ido conduciendo la imposibilidad de encauzar la pretensión secesionista ha puesto en marcha un proceso al margen de toda legalidad. Se han vulnerado la Constitución y el propio Estatuto de Autonomía, con la elaboración de unas pseudoleyes que ampararan un pretendido referéndum de independencia, para legitimar la constitución de una república catalana desligada de la nación y el estado español. La ruptura social que estas actuaciones está generando, con enfrentamientos incluso familiares, es una de las consecuencias más graves y que resultarán más difíciles de afrontar y sanar. Nuestro Arzobispo en su Carta semanal (10) lo deja muy claro: “Me parece un error que la presidencia de la Generalitat de Cataluña haya roto en el Parlamento catalán con la Constitución española y pretenda independizarse. La unidad de España no sólo es mejor que la ruptura, sino que además esa acción del gobierno catalán olvida los sufrimientos de los catalanes y de otros españoles en aquella guerra civil, a los que también contribuyó el intento de separación de entonces. La separación posible de ahora traerá también dolor y sufrimientos.”   5º. DEFENSA DE LA NACIÓN ESPAÑOLA Y DE LA LEGALIDAD Ante estas amenazas, las autoridades españolas están legitimadas para actuar en la defensa del bien moral de la unidad de la nación española y obligadas a hacer respetar el orden legal. El Rey, en una intervención infrecuente –evidente signo de la gravedad de la situación–, ha calificado de “deslealtad inadmisible” dicho proceso. El poder judicial, auxiliado por las Fuerzas de Seguridad del Estado (Policía y Guardia Civil), ha intentado evitar la celebración de las ilegales votaciones, ante la pasividad de la policía autonómica. La Doctrina Social de la Iglesia, desde siempre, ha avalado el ejercicio de la autoridad en la  aplicación de la ley, así como el deber de obedecer a la misma(11). Y la autoridad legítima para la defensa de ese bien moral de la unidad nacional cuenta con los instrumentos legales que la constitución atribuye al Gobierno, Parlamento y Jueces y que están obligados a emplear, con prudencia(12) y proporcionalidad, para la restitución del orden legal y la exigencia de responsabilidades legales.   6º. LOS CRISTIANOS Y EL DIÁLOGO Ante las causas profundas de la situación, la gravedad del momento actual y la lamentable cosecha de odio, resentimiento y ruptura social, las soluciones a adoptar parecen ir mucho más allá de la ya de por sí dificilísima restitución del orden constitucional alterado. Y es que sólo la siembra paciente del amor a la patria, en la verdad, puede conducir a la justicia (13). Se habla del diálogo como posible solución, pero para ponerlo en práctica en el nivel político, con justicia, sería necesario el previo restablecimiento del orden constitucional y la determinación de las responsabilidades que se hubieran derivado de las actuaciones realizadas. Sólo desde ahí cabría plantearse, y siempre en el marco de la Constitución, las negociaciones políticas oportunas para acometer, en su caso, posibles mejoras del régimen constitucional y estatutario. Se plantea por algunos el que la pretensión independentista podría haberse intentado articular a través de los cauces legales establecidos, mediante la reforma de la Constitución, que permitiera un referéndum en toda España con dicha finalidad. Pero sería muy discutible utilizar el argumento de que la decisión sobre la ruptura es algo que correspondería a todos los españoles. ¿Acaso no sería esta una cuestión que quedaría al margen de la disponibilidad de las generaciones presentes? Hay bienes morales que son indisponibles y de los cuales sólo somos meros administradores (14). Esa apelación al diálogo debería dirigirse mucho más allá de la mera negociación política partidista. Será necesario favorecer la creación de ámbitos de encuentro entre los propios catalanes, con el fin de restañar esas heridas abiertas. A este respecto, la Iglesia puede realizar una aportación muy importante, como señala la Declaración de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (15) y posteriormente han secundado muchos obispos, con llamadas a la concordia, la paz social y la esperanza, desde la verdad, la reconciliación y la edificación de la comunión. Adicionalmente, como creyentes, no podemos dejar de lado la eficacia de la caridad, del amor personal como antídoto frente al odio. Todos los cristianos pueden colaborar en el cambio de la situación ejerciendo la caridad con los hermanos con los que están ahora enfrentados, sin dejar espacio al resentimiento o la venganza, que son fuente de división y nos alejan de Dios. La fe, su celebración y vivencia, es un ámbito común para muchos catalanes que se puedan sentir en posiciones diferentes e incluso enfrentadas. A este respecto es muy de alabar la iniciativa de oración compartida puesta en marcha por un grupo de cristianos catalanes comprometidos (16). Esa oraciónal Señor de la historia, Príncipe de la Paz, que ha acompañado el camino de nuestra nación, con sus aciertos y errores, es imprescindible por parte de todos los españoles y catalanes de bien para afrontar este momento tan grave y decisivo para nuestra comunidad; así como la invocación a San Jorge y al Apóstol Santiago y a la Madre, en las advocaciones de Nuestra Señora de Montserrat y la Virgen del Pilar, Patrona de la Hispanidad. Toledo, a 12 de octubre de 2017  
  1. D. Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo, en Escrito para esta semana, titulado significativamente “Tristeza”, nos recuerda algunos momentos trágicos de nuestra historia, que nunca debiéramos repetir:http://www.architoledo.org/wp-content/uploads/2017/03/Escrito-del-arzobispo-de-Toledo.-15-octubre-2017.docx.pdf
  2. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (CDSI, 2004), nº. 164 y siguientes.
  3. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC, 1992)), nº. 1880.
  4. Juan Pablo II, CentesimusAnnus (1991), nº. 44 y ss. CDSI, nº 377 y ss.
  5. CDSI, nº. 185 y ss; y nº. 189 y ss.
  6. CDSI, nº. 192 y ss.
  7. CIC, nº. 1899: “La autoridad exigida por el orden moral emana de Dios: “Sométanse todos a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino, y los rebeldes se atraerán sobre sí mismos la condenación” (Rm 13, 1-2; cf 1 P 2, 13-17).Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica (cuestiones 23 a 46, del Tratado sobre la caridad): “la sedición se opone a la justicia y al bien común; y por eso es en su género pecado mortal». «El pecado de sedición cae primera y principalmente sobre aquellos que la procuran, los cuales pecan gravísimamente, y después sobre quienes les secundan, perturbando el bien común”.
  8. 8. Instrucción pastoral “Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias” (2002) y especialmente los nº 70 a 76 de las “Orientaciones morales ante la situación actual de España” (2006): “Los nacionalismos y sus exigencias morales”.http://www.conferenciaepiscopal.es/documentos/Conferencia/OrientacionesSituacionActual.htm
  9. Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 1960.
  10. Vid Nota 1.
  11. CIC, nº. 2238 y ss.
  12. CDSI nº 547 y 548: “Actuar con prudencia”.
  13. Juan Pablo II (1994), ante la amenaza de la Liga Norte en Italia: “Es preciso superar decididamente los peligros de separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación y con comportamientos de solidaridad renovada” (En nº. 74 de las Orientaciones morales ante la situación actual de España, de la Conferencia Episcopal Española, 2006).
  14. El filósofo cristiano Julián Marías, escribía en ABC de 19 de junio de 1987 (artículo titulado “Totalitarismo legal”): “un país no es propiedad de los presentes, de los que en un momento del tiempo lo habitan; pertenece a todas las generaciones que lo han constituido, que lo han hecho, que lo han entretejido con sus vidas, durante siglos, acaso milenios; y todavía más a los venideros, a los que nacerán en el futuro, y vendrán a habitarlo, a continuar esa realidad”.
  15. Declaración de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, de 27 de septiembre de 2017.
  16. Cristianos por la Convivencia (Alfa y Omega, del jueves 5 de octubre de 2017).

Comenzamos un nuevo curso en Oasis

En estos primeros días de octubre estamos comenzando el nuevo curso en Oasis. El pasado viernes, en los locales de la parroquia de San Julián, arrancaron los tres grupos de primaria, los dos grupos de secundaria y el grupo de bachillerato. El sábado y el domingo, en Mazarambroz, el grupo de universitarios y el grupo de adultos hemos tenido una convivencia, donde hemos compartido la oración, la reflexión y la planificación de actividades, para comenzar el curso llenos de esperanza cristiana.

Han sido días de renovación personal y comunitaria. Nuestro consiliario Don Félix del Valle nos recordaba la importancia de cuidar nuestra vida espiritual como encuentro personal con Cristo y cómo, de ese encuentro, surgirá nuestra comunidad, viviendo con un solo corazón y un mismo espíritu. Debemos agradecer a Dios vivir en comunidad porque gracias a ella, compartimos la Fe, nos ayudamos y nos enriquecemos unos a otros y podemos ser un hogar y una casa de acogida para otros, a la vez que una fuente de impulso apostólico.

La vida comunitaria que surge de la vida personal cuidará el apostolado hacia dentro: en  los grupos que tenemos de niños, adolescentes, jóvenes, adultos; y cuidará el apostolado hacia fuera: colaborando con Cáritas, Apostolado Seglar, Apostolado juvenil, Parroquias… Y siempre comprometidos en la construcción de la Iglesia Diocesana con una participación activa. Agradecemos a Dios estos días de renovación y luz  para seguir caminando juntos hacia Él, porque…..somos ciudadanos del cielo.

 

Compartimos con todos vosotros la entrevista a nuestra responsable, Marisol Ramos, en el programa Crónica de la Iglesia de RTVD, con motivo del inicio del nuevo curso.

 

Tristeza por Cataluña

El día uno de octubre ha dejado un poso de tristeza y amargura en muchos españoles. Tristeza por los heridos, muchos de ellos servidores públicos en cumplimiento de su deber. Tristeza por la impotencia ante el camino sin retorno al que tantos líderes políticos catalanes han abocado a la ciudadanía. Tristeza por los niños manipulados, utilizados o puestos en riesgo sin ningún escrúpulo. Tristeza, en definitiva, por el sufrimiento de una parte de España que nos duele como tal. La primera reflexión tras esta jornada nos lleva a constatar los desastrosos efectos que la utilización de la mentira en política tiene para el bien común. Aunque en un determinado momento pueda parecer a políticos cortoplacistas que el fin justifica los medios y que la mentira es un atajo hacia la libertad, lo cierto es que la libertad solo puede fundarse en la verdad. La mentira solo produce al final, frustración, crispación y división. ¿Votar es democracia? Mentira. Como besar no es amar ni soplar es tocar la flauta. Y en el caso del voto depende de quién vote, qué se vote y cómo se vote. Sin embargo, se embarca a miles de ciudadanos en un viaje sin retorno hacia la pretendida consecución de una república quimérica en el cual todo es mentira: desde la pretendida justificación histórica hasta las consecuencias reales de esa independencia. Una segunda reflexión es que en Cataluña no hay presencia alguna del Estado español. Policías y guardias civiles son enviados casi como extranjeros a Cataluña, sin siquiera un lugar digno en que alojarse y como enemigos de todos, abandonados incluso por sus propios “compañeros” de la policía catalana. Todos los medios materiales que utilizan los jueces (desde los edificios hasta el sistema informático judicial, pasando por los bolígrafos) son propiedad de la Generalidad. El Gobierno no puede controlar ni el número real de heridos el 1-O, porque carece de cualquier acceso a la sanidad catalana. España —en todos los sentidos— está totalmente ausente de la enseñanza escolar en Cataluña. Como señalaba un comentarista político, los principales partidos nacionales hacen política pensando siempre en las siguientes elecciones, mientras que los partidos nacionalistas en Cataluña lo hacen pensando en las siguientes generaciones. ¿Todo está perdido? Esperemos que no. Pero las soluciones pasan por un correcto diagnóstico de la realidad. Después habrá que dialogar, por supuesto, siempre desde el respeto al Estado de Derecho, guiándonos por la verdad y pensando más en el bien de las próximas generaciones que en las próximas elecciones. < p style="text-align: right;">

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El bien es contagioso

Hace pocas fechas pudimos leer en el periódico: “Muere la mujer que renunció a un tratamiento contra el cáncer para dar a luz a su sexto hijo” (http://www.larazon.es/amp/sociedad/muere-la-mujer-que-renuncio-a-un-tratamiento-contra-el-cancer-para-dar-a-luz-a-su-sexto-hijo-OJ15947669) Carrie Deklyen, con un cáncer cerebral, decidió libre y voluntariamente proteger la vida de su hijo no nacido, el más vulnerable de todos, negándose a recibir tratamientos teratogénicos, a pesar de que ella moriría. El instinto maternal prevaleció frente al instinto de supervivencia. Este testimonio nos conduce al asombro ante la grandeza del ser humano y alimenta la esperanza en una humanidad verdaderamente humana. ¿Somos auténticamente libres al satisfacer nuestros deseos aunque perjudiquemos a terceros? ¿El reclamado “derecho a decidir” sobre “mi cuerpo”, justifica dañar a mi propio hijo no nacido, vulnerable entre los vulnerables? ¿Ese “derecho a decidir” me hace libre, me conduce hacia la felicidad?¿O más bien, hacia el vacío, hacia la nada? El núcleo esencial de la persona radica en amar y ser amado, vivir y dar vida. Esto es propiamente humano, y nos diferencia de otros animales. Nos impulsa a transcender, a salir de nosotros, a no “ensimismarnos”, a salir del “yo-mi-me-conmigo”. Somos seres de encuentro, y esa salida hacia los otros, como ejercicio supremo de nuestra libertad, da sentido verdadero a nuestra vida. Eso es el amor, expresión de la auténtica libertad. Camino necesario para alcanzar una vida plena y una humanidad humanizada. Carrie ha decidido, en un acto de amor, entregar su vida por completo para dar vida a su hijo. En ese don voluntario ha encontrado la plenitud, la felicidad. “Vince in bonumalum” (se vence al mal con el bien). La decisión de Carrie no sólo ha salvado la vida de su sexto hijo, sino que puede salvar muchas más, porque el bien es contagioso. Gracias Carrie.

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