Archivo mensual: enero 2017

No importa si tus hijos no te escuchan, te ven

padres Impactante es una noticia sobre dos padres que iniciaron una pelea en un partido de fútbol de categoría de los  juveniles. Los hechos sucedieron en Gran Canaria, cuando en un partido de fútbol que se desarrollaba con normalidad, en el minuto 60 dos aficionados comenzaron una fuerte discusión que acabó en golpes y en agresiones mutuas. Dos aficionados que resultaron ser padres de los jugadores. Una vez más vuelve a surgir la violencia en el fútbol, incidentes que se aborrecen desde todas las instituciones, pero ¿se condena el hecho de que los que se pelean sean padres?   Este suceso tan vergonzoso que ocurrió puntualmente en Gran Canaria, y que alguien grabó con su cámara, se produce cada fin de semana en cientos de partidos y de actos deportivos, donde los padres acompañan a sus hijos y donde insultan al árbitro o a los propios deportistas; donde se discute o se pelean por tonterías que suceden en el acontecimiento deportivo y que nada tienen que ver con el deporte. El deporte tiene que ser un medio para fomentar buenos valores, como el trabajo en equipo, o el respeto mutuo, pero nunca deben fomentar la rivalidad mal entendida. En este tipo de acontecimientos los padres más que nunca deben dar ejemplo de respeto, de tolerancia, de buen comportamiento, y de buena educación.  ¿Qué podemos pedir a un niño si su padre tiene comportamientos agresivos y violentos? Resulta muy lamentable y muy doloroso el ejemplo que se da a nuestros hijos. Educar a un hijo no es tarea fácil y más en la sociedad actual en la que vivimos, donde los actos violentos son constantes, pero no hay que olvidar que los hijos son el mejor reflejo de los padres, el niño proyecta en su comportamiento lo que vive. Decía Santa Teresa de Calcuta que “no importa si tus hijos no te escuchan. Te ven”. Los padres debemos ser el primer ejemplo de integridad, de amor y de respeto a los demás.  La familia tiene que ser modelo de conducta para sus hijos y es dentro de la familia donde los niños aprenden a comportarse, a convivir y a relacionarse con los demás. La educación de nuestros hijos debe empezar por nosotros mismos, por nuestra casa, en nuestra familia, pues de nuestro ejemplo y de los valores que impulsemos dependerá nuestro futuro.  

Grupo AREÓPAGO

La llamada a la santidad

La llamada a la santidad es la única llamada segura. Es Dios quien nos hace santos, sólo debemos seguir en camino, firmes en la fe. Recibiendo todo en la vida como recibido de él.

Compartimos con todos la charla del  retiro del 28 de enero.

Rusia, un ejemplo de provida

vida2 Recientemente hemos podido leer en la prensa una noticia que ha causado sorpresa, pero que también nos ha llenado de esperanza por lo que supone para la defensa de la vida y   para el reconocimiento de la dignidad del no nacido. Yaroslavl es una región rusa, situada a poco más de trescientos kilómetros de Moscú. A propuesta de la Diócesis ortodoxa, las autoridades civiles dispusieron que el día 11 de Enero se celebrara el “Día del Silencio sin Abortos”. Se estima que ese día pudieron salvar su vida unos catorce niños. Si tenemos en cuenta el valor infinito de cada vida humana, habría que multiplicar infinito por catorce y por tanto celebrar que estas catorce personas, han salvado sus vidas de las garras de la muerte. No es la primera medida que se toma en Rusia en favor de la vida. Ya en 2013 la Duma aprobó una ley para prohibir la publicidad del aborto. ¿Cuál es la razón por la que el primer estado del mundo donde se legalizó el aborto y se convirtió en un derecho, sea ahora promotor de iniciativas para salvaguardar y defender la vida? Algo tan sencillo como la cuestión demográfica. Rusia envejece y su densidad de población está en niveles muy preocupantes. Las estadísticas confirman que de media, una mujer rusa ha pasado por entre tres y seis abortos provocados, con el consiguiente daño físico, psicológico y moral que cada uno de ellos conlleva. Sólo en 1965 se cometieron en este país más de cinco millones de abortos. ¿Cuál es la situación en España? Según datos publicados por la CEOE en pocos años, España se convertirá en el segundo país más viejo del mundo, siendo el primero Japón. Hay un viejo refrán que dice “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Las pobrezas de un país envejecido son más que conocidas por todos. Es evidente que las medidas a favor de la vida, han de ser impulsadas ante todo por el respeto y la defensa de cada ser humano que viene a este mundo, sea cual sea la fase de su desarrollo (desde que es un embrión, hasta que su vida termina de modo natural); pero ¿somos y son conscientes nuestros gobernantes del peligro en el que ponen a toda una nación cuando no hacemos/hacen lo suficiente para frenar este envejecimiento? Seamos ”astutos como serpientes”. Apostar por la vida es una fuente de riqueza en todos los sentidos.  

Grupo Areópago

 

Vida familiar y vida laboral ¿Antagonistas?

vida familiar El dedicarse a una profesión, tener un puesto de trabajo y ganarse el pan con el sudor de la frente es fruto, en muchos casos, de años de preparación y formación, a la vez que del esfuerzo, dedicación y actitudes que ponemos en nuestro día a día. Vivimos en un mundo laboral en ocasiones frenético, cambiante y muy competitivo. Una vez acabada la jornada laboral, tenemos todo el derecho del mundo a sentirnos satisfechos y orgullosos de nosotros mismos o, como se dice actualmente, desarrollados profesionalmente. Pero, finalizado el trabajo, ya en el hogar, nos espera la familia, que nos exige un esfuerzo, dedicación y actitudes no menores que las del trabajo. Por lo tanto, puede que surja en nosotros la sensación de que veinticuatro horas son pocas en un día y que es un serio problema no poseer el don de la bilocación. Altas responsabilidades, el miedo al despido, falta de comprensión, horarios complicados, alargados y con falta de flexibilidad, son en muchos casos los obstáculos que han de solventar  padres y madres de familia que viven entre las tareas del trabajo, el colegio de los niños, actividades extraescolares, deberes o inesperadas enfermedades infantiles, consolidándose un estilo de vida agónico por la misma dificultad de no poder conciliar esos dos aspectos tan cruciales, como son la familia y el trabajo. Nuestra sociedad, con el objetivo de lograr el progreso, se ha preocupado de suministrar el afán de desarrollo profesional a sus individuos, aumentando su preparación, pero se ha olvidado de otro aspecto trascendental como es su desarrollo en una familia y su responsabilidad dentro de ella. Aunque ha buscado, muy acertadamente, la incorporación de la mujer al mundo laboral, se ha olvidado de encontrar el modo de compaginarlo con su maternidad; a pesar de que el hombre tiene menos dificultades en su integración en el mundo laboral, se siguen descuidando las implicaciones que conlleva ser padre; en uno y otro caso, mientras que nos hemos preocupado de lograr profesionales preparados y cualificados, hemos dejado de lado su sustento emocional y vital. Como consecuencia de todo ello, hoy por hoy, desarrollo profesional y desarrollo familiar se presentan como dos antagonistas dentro de un estilo de vida frenético, de tal modo que, tarde o temprano, situando a la persona entre la espada y la pared, llegará el día en el que tenga que elegir entre uno y otro. Todo nos hace indicar que seguimos sin comprender el papel de la familia en las personas y en la sociedad. No tenemos porqué renunciar a desarrollar nuestras habilidades y capacidades en un puesto de trabajo, pero tampoco podemos ni debemos renunciar a la experiencia de ser papás y mamás. Entre otras cosas porque tener una familia y un trabajo para sustentarla no debe ser un problema. El auténtico progreso social pasa por saber conciliar vida familiar y vida laboral.

¿Hasta dónde?

“Niñas con pene y niños con vulva” Un anuncio que pretende normalizar la transexualidad. Las noticias nos explicaban y adoctrinan: es necesario y además es moderno. Este anuncio nos recuerda el engaño de las primeras páginas de la biblia: “seréis como dioses”. La sociedad adulta y moderna y los grupos de poder de esta sociedad, están privando a los padres del derecho a educar a sus hijos según sus propias convicciones. Este sí que es un derecho humano primario, y no inventado. Están estableciendo un control, como lo pudo ser el del KGB o las SS para que todos piensen de forma correcta y moderna. Cuando una persona, o un grupo disienten de esta modernidad se le considera alguien peligroso, que no puede hablar, a quien se le deben retirar cualquier tipo de apoyo social y situar al margen de la sociedad. Viendo esta campaña, escuchando a los defensores de la pseudo-libertad de estos niños que no están de acuerdo con su cuerpo y con su naturaleza, sería bueno preguntar a quienes promueven estas campañas: –           Y si una pequeña que se considera hombre, al cabo de un año se vuelve a considerar mujer ¿Qué debemos hacer? –           ¿Qué tendremos que hacer cuando alguna de estas personas lleguen a adultos y aprendan que lo masculino y femenino viene dado por la propia naturaleza y no por una elección? –           ¿Qué prima el bien de los grupos de presión o el bien de cada persona? –           ¿Qué podremos decir cuando nos encontremos con personas como Nathan Verhelst, el transexual que pidió la eutanasia diciendo: que se sentía “asqueado” con los cambios en su cuerpo, que lo hacían sentirse un “monstruo”. Nuestra palabra tiene que ir más allá del lamento, la queja y la protesta. La respuesta a esta campaña de publicidad puede y debe aportar una luz sobre la verdad de la persona humana, y para ello proponemos estos caminos. -Cuidar nuestras familias e intentar que los medios de comunicación y redes sociales no nos sustituyan en la adecuada formación humana y afectiva de nuestros pequeños. -Formación: en nuestras pequeñas comunidades es necesario formar personas que conozcan y amen la creación y estén abiertas al sentido trascedente de la vida. -Compromiso social y político, hoy necesitamos presencia en la vida pública y presentar la belleza de la existencia humana. Un auténtico compromiso público con el ser humano. Seguro nos parece una tarea imposible, pero estamos llamados a ser la levadura que fermenta la masa y luz en medio de tanta sombra, o falsas luces.

GRUPO AREÓPAGO

El 60 aniversario del Tratado de Roma

El 25 de marzo de 2017 se celebrará el 60 Aniversario de la firma del Tratado de Roma, por el que se constituye la Comunidad Económica Europea (CEE), dando así un gran impulso a la unión creada en 1951 con la firma del Tratado de la CECA por Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos y, con ello, a la consecución del gran objetivo de lograr la paz entre los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. Desde sus mismos orígenes, la Unión Europea se ha basado en los valores de la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos y entre sus objetivos principales se encuentran promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos. El éxito de la Unión Europea es más que evidente: no sólo se logró la paz, sino que los diferentes Estados Miembros, que han ido ampliándose hasta alcanzar los 28, han asumido estos valores (recuérdese que no pocos de ellos, España incluida, venían de dictaduras) y sus ciudadanos han mejorado sus condiciones de vida. Sin embargo, los diferentes acontecimientos que se están produciendo justo cuando se cumplen 60 años de este importante hito histórico apuntan hacia la ruptura del lema “Unida en la Diversidad” y hacia la pérdida de importancia de todos estos valores. La decisión del Reino Unido de abandonar la Unión, el crecimiento del euroescepticismo en algunos países, el auge de los populismos en determinados Estados, la crisis del Euro, la crisis de los refugiados, entre otros hechos, están generando una importante crisis de identidad. Desde el punto de vista del ciudadano, las preguntas que podríamos hacernos a la vista de este 60 aniversario son muchas,¿Qué proyecto de futuro tiene la Unión Europea?¿Dónde se encuentran los valores de solidaridad y de paz originarios de su fundación? ¿Cómo responder a los retos que se plantean en la actualidad? ¿Cómo reforzar la participación democrática de los propios ciudadanos? ¿Cómo ser fieles a los valores en los que se basa la Unión y que simbolizan nuestra civilización? La celebración de los 60 años del Tratado de Roma es un contexto excelente para celebrarlos logros europeos y para retomar, a todos los niveles, la ilusión por este proyecto de unidad. Pero, ante todo, debería ser la oportunidad para, en un contexto de crisis global, recuperar sin complejos los valores que permitieron fundar la Unión y para afrontar, desde ellos, los retos que se nos plantean.

GRUPO AREÓPAGO

A punto de descubrir…la familia

La siguiente noticia apareció la pasada semana de Navidad en los informativos nacionales de una cadena privada: “Los niños necesitan un entorno social y afectivo adecuado hasta que puedan volver con sus familias de origen. Este es el objetivo de la campaña ‘Millor en familia’, puesta en marcha por la vicepresidencia del Consell y la Conselleria de Igualdad y Políticas Sociales. “Los niños necesitan compartir su experiencia de vida en el contexto de una familia y generar vínculos seguros y afectuosos”, ha indicado la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra.  Cuando asistimos indignados a los múltiples ataques que la familia está recibiendo en nuestro mundo, no podemos evitar leer con sorpresa que la Administración Valenciana está a punto de “descubrir” los maravillosos efectos que la familia tiene en la sociedad. La campaña se llama “Mejor en familia”, título que permite comprender que desde la citada Consejería se han dado cuenta de lo que supone para los pequeños crecer en un ambiente de calor, acogida, con una figura paterna y materna fuertes, estables y de cómo ello implica para los niños la posibilidad de que puedan disfrutar, ni más ni menos, de un futuro fuera de la exclusión social. Bienvenido sea. Se suele decir que “El mejor y primer ministerio de sanidad: la familia; el mejor y primer ministerio de economía: la familia; el mejor y primer ministerio de bienestar social: la familia”. Y, ciertamente, así es. A quienes nos gobiernan: tienen ustedes en sus manos el futuro de esta sociedad, el futuro que va a rodear a nuestros hijos, a los pequeños que hoy están creciendo a nuestro alrededor. No esperen a que los sociólogos les presenten sus estudios y encuestas: la familia merece ser protegida, cuidada, respaldada y potenciada. La familia merece estar entre algodones. Promover familias fuertes, sólidas, responsables, equivale a que las próximas generaciones tengan mimbres suficientemente resistentes para poder soportar, sin derrumbarse, los envites que de por sí trae la vida. Tener familias fuertes significa promover una sociedad que construye futuro con estabilidad, confianza, esperanza y sin necesidad de recurrir a escapes fáciles e ilusorios a los que se huye cuando el horizonte es negro y faltan las fuerzas para afrontarlo. Como señaló G.K. Chesterton, “Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen”.

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Misioneros toledanos en Lurín

Julio y Jose Manuel Alonso AmpueroEl programa Misioneros por el mundo, de 13TV, ha incluido en uno de sus programas el testimonio de Jose Manuel y Julio Alonso Ampuero, misioneros toledanos en la diócesis de Lurín, en Perú.

Os invitamos a ver este programa, que fortalece la comunión entre los miembros de la Iglesia y aviva nuestro sentido misionero.

 

Solidaridad, alertas y estafas

Es notable el eco mediático de la detención del padre de Nadia, la niña de 11 años aquejada de una tricotiodistrofia. Tal vez se deba al inquietante destino de los 320.000 € donados por ciudadanos. Pero estafadores hay muchos, y ladrones, a secas, más. Sin embargo, este caso despunta sobre otros precisamente porque afecta a un sentimiento compartido: la frustración de constatar que aquello que había provocado una cadena de solidaridad era en realidad –presuntamente- un plan diseñado con otros fines diferentes.

Y esto nos recuerda un hecho psicológico elemental: que las leyes de la emotividad no corresponden con las leyes de la racionalidad. Que el hecho de desear intensamente la solución de un problema no confiere racionalidad ni eficacia a cualquier medio elegido para alcanzarlo.

Un caso semejante de este pensamiento emocional –que no racional- son algunas de las alertas que nos llegan de vez en cuando a través de las redes sociales. Especialmente aquellas que tienen una carga emocional porque claman por una injusticia o defienden los sentimientos de los cristianos frente a ataques de otros, por ejemplo. En estos casos, como en los casos en los que se recauda fondos para personas con una enfermedad rara, los estafadores hacen un daño enorme –y cruel- porque sus intereses particulares siembran dudas sobre aquellas otras iniciativas buenas que necesitan de esta solidaridad para luchar por sus nobles objetivos.

Por eso se hace tan necesario un discernimiento racional –que no, emocional- e indagar si detrás de tal iniciativa hay métodos transparentes o no, y si esa recogida de firmas es el medio adecuado en ese momento, o es un simple gancho para recabar contactos, prestigio…, o dinero.

Los 320.000 € supuestamente estafados por el padre de Nadia se quedan cortos comparados con lo que puede haberse estafado por otras causas “nobles”. ¿Qué tal si antes de colaborar o firmar una alerta nos enteramos de qué asociación está detrás? La mala noticia es que nuestro deseo de colaborar con una buena causa no es garantía de la veracidad de tal iniciativa, pero sí debería serlo de nuestro rigor en el cotejo de la fuente. La buena noticia es que los casos en los que alguna asociación oculta ha actuado detrás de plataformas cívicas, han sido ya señalados en tribunales y no son difíciles de averiguar.

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