Archivo mensual: septiembre 2016

Amistad cívica

 

opinión“La amistad también parece mantener unidas las ciudades. Y los legisladores se afanan más por ella que por la justicia”. Estas palabras de Aristóteles en su “Ética a Nicómaco” que tan brillantemente han sido desarrolladas por Adela Cortina en su última obra “¿Para qué sirve la Ética?”, pueden ayudar a situarnos ante el penoso espectáculo que está dando nuestra clase política y al que los ciudadanos de este país estamos asistiendo totalmente perplejos.

Se ha llegado a decir que la democracia es “el menos malo de los sistemas políticos”, pues asegura la participación de los ciudadanos en la política, asume el bien común como fin y criterio regulador de su práctica, y en su organización reconoce el principio de división de poderes. Pero como toda obra humana, está expuesta  a numerosas patologías, que tienen su origen en las malas prácticas políticas. Por desgracia en nuestra joven democracia existen múltiples referentes en este sentido: corrupción, pretensión de poder a cualquier precio, manipulación de masas, oportunismo, clientelismo, fraude electoral…

Pero a la vista de lo que está aconteciendo últimamente en la vida política de nuestro país, la más grave es la ruptura de la relación en concordia y lealtad de todas las fuerzas políticas que participan en el juego democrático. Adela Cortina lanza un mensaje muy significativo en este sentido cuando afirma que “no se construye una vida pública desde la enemistad porque entonces faltan el cemento y la argamasa que une los bloques de los edificios”.

Está claro que en la tarea política existen discrepancias inevitables, que los desacuerdos forman parte del humus político natural en una sociedad plural. Pero cuando esa legítima confrontación de ideas se transforma en defensa de los propios intereses particulares; cuando el diálogo que exige respeto y argumentación es sustituido por el insulto y la bronca; cuando al adversario político se convierte en enemigo…; entonces se está deteriorando la amistad cívica y con ello resquebrajándose el fin principal de la democracia que es la búsqueda del bien de todos los ciudadanos.

Repensar el papel de la amistad en el juego político es asignatura pendiente de nuestros políticos pues, como dice Aristóteles, es antesala para su tarea primordial de buscar la justicia.

Defiende, ama y sirve a la vida

bebe-materNace en Toledo el proyecto Evangelium vitae de defensa de la vida. ¿A qué se debe esta iniciativa? En nuestros tiempos la defensa de la vida se hace especialmente urgente, ya que nos encontramos ante una verdadera “conjura contra la vida” (Juan Pablo II). ¿Cómo defender la vida de toda persona? Invitando al ejercicio de la razón, rezando y sirviendo a la vida.

La defensa de la vida es un principio ético que nace de un modo natural en quien ejercita su propia razón. Es razonable defender la vida y es irracional posicionarse contra ella, o dicho de otro modo, el hombre racional se ve movido a respetar, defender, amar y servir a toda vida humana, mientras que el que actúa contra la razón atentará contra ella. Por tanto, la defensa de la vida es una llamada al ejercicio de la racionalidad humana. Areópago y tantas otras iniciativas a esto van encaminados.

Pero no es suficiente. Los atentados contra la vida son consecuencia también de un corazón que no late dentro de las coordenadas del amor al otro, sino del amor a sí mismo por encima del bien ajeno. Se impone, por tanto, la conversión del corazón, pero esto sólo es posible con la ayuda de Dios: sólo Dios puede conceder un corazón que ame hasta el heroísmo la vida de los demás. Por tanto, la defensa de la vida supone la oración constante y confiada a Dios que puede transfigurar todo corazón. La oración ante el Santísimo Sacramento, en casa, individualmente o en comunidad, es respuesta necesaria a esta llamada.

Finalmente, la defensa de la vida hay que transformarla en acciones concretas de servicio a la vida. En muchísimos casos esto se hace en el seno de la familia, santuario de la vida. Pero no basta: frente a las estructuras de pecado es preciso construir estructuras donde la vida sea amada y servida. Iniciativas legislativas, centros de atención a la mujer embaraza como Proyecto Mater, centros de cuidados paliativos, etc…, son sólo algunos ejemplos de lo que se impone hacer para instaurar una verdadera cultura de la vida.

GRUPO AREÓPAGO

De Ritas y Griñanes

corrupcionEs ya, por desgracia, noticia habitual en los medios la aparición de nuevos casos de corrupción en política o la información recurrente sobre otros descubiertos hace tiempo que están ahora sustanciándose en vía judicial. En estos días coinciden varios de ellos, en los que están implicados miembros (o exmiembros) de partidos políticos de todos los sectores: blanqueo de capitales en Valencia, ERES falsos en Andalucía, contrataciones públicas irregulares en prácticamente todo el territorio nacional… Esta realidad debería llevarnos a reflexionar sobre el hecho de que estamos ante una clara consecuencia derivada de la cada vez más creciente corruptibilidad del género humano por la pérdida de valores a la que conduce la secularización de la sociedad. Junto con ello, interesa centrarse en el diferente tratamiento informativo que se ofrece de las distintas noticias en función del ámbito ideológico de procedencia de las personas afectadas.

Resulta sorprendente comprobar cómo algunos medios de comunicación hacen selección de delincuentes en función del delito cometido; es más, se condena informativamente a personas que ni siquiera tienen abierto expediente judicial y se obvian las condenas firmes de otras por el mero hecho de ser afines a ellas ideológicamente. El efecto pernicioso que de ello se deriva es la trivialización de la corrupción moral. Si no se valoran todos los casos en su justa medida, sino que se ponderan según intereses de línea editorial, da igual el mal cometido, pues lo que importa es únicamente conseguir el objetivo de obviar el impacto mediático en unos casos o agrandarlo en otros. Como resultado final, aumenta el nivel de tolerancia de la sociedad hacia la corrupción, se fomenta el desapego por la política, los ciudadanos dejan de implicarse en hacer comunidad.

En Derecho, de conformidad con la Legislación vigente, sólo deben dimitir, por inhabilitación, quienes han sido condenados por sentencia firme como consecuencia de la comisión de determinados delitos tipificados en el Código Penal. Pero, en Justicia, cualquier indicio cierto de aprovechamiento de la posición política para intereses particulares –no sólo en el ámbito económico– o de realización de una acción u omisión que demuestre la incapacidad de la persona para la gestión de los intereses colectivos y la consecución del bien común debería llevar a la renuncia voluntaria o a la petición de dimisión. Ello afecta tanto a quienes usan indebidamente dinero público como a quienes asaltan capillas. Sólo así habrá una auténtica regeneración democrática.

 

Grupo Areópago

No es oro todo lo que reluce

Reuters

Reuters

El papel de los medios de comunicación resulta –y es- fundamental para estar informados; para conocer las injusticias;  para dar opiniones y reivindicar el bien común; para alegrarnos de las buenas noticias; en definitiva, para ser testigos directos o indirectos de la actualidad.

Sin embargo “no es todo oro lo que reluce” y no siempre lo que se nos transmite es verdad ni ocurre tal y como nos lo cuentan. En ocasiones imágenes  o acontecimientos que se dan a conocer -como se comprobó en la guerra del Golfo- responden a intereses políticos, empresariales o simplemente particulares que informan pero que ofrecen una verdad parcial y son fruto de la propaganda mediática.

La  crisis de los refugiados sirios, que tanto dolor está causando, es un ejemplo de utilización por parte de las grandes empresas de comunicación que controlan el cuándo y el cómo ofrecer la imagen más impactante. Imágenes que son montajes que muchos de los testigos que viven en primera persona este conflicto califican de un montaje de película. Imágenes, como la del pequeño Aylan varado en una playa, o la última de un niño de cinco años esperando en una ambulancia en Alepo, nos han conmovido y removido, pero la realidad es esa y también otra que no sale en los medios de comunicación.

Montajes espectaculares que provocan reacciones espectaculares cuando los intereses particulares desean que recorran el mundo entero, haciéndose virales. Sin embargo, hay realidades que existen y que hacen daño a quiénes hoy promueven este conflicto pero que no interesa que se dé a la luz. Lo que no se conoce no existe, y por lo tanto si no se informa no existe. Sólo se difunde aquello que está perfectamente cuidado y de lo que se sabe que va a provocar la reacción que se espera.  Sólo vemos aquello que interesa saber.

Es necesario no quedarnos en los grandes titulares y en los montajes espectaculares, porque detrás de esos montajes hay una historia que no se conoce; protagonistas que sufren y que no se convertirán en héroes porque su sufrimiento hace daño a quien los genera. Porque, también en los medios de comunicación y en las informaciones, “no es oro todo lo que reluce”.

Grupo Areópago

Un año sin Aylan

Fotografía de Dogan News Agency

Fotografía de Dogan News Agency

Se ha cumplido un año de la publicación de la foto –portada en todos los periódicos a nivel mundial– del pequeño niño sirio ahogado en una playa mientras huía del terror de la guerra en su país. Con este motivo, algunos medios han vuelto a reproducirla y en las redes sociales no pocas personas han recordado el drama de su muerte. Algunos periódicos, además, han publicado una entrevista a su padre, cuyo titular es impactante: “La fotografía de mi hijo no sirvió para nada”. En ella señala que cada día sigue reviviendo, con dolor, la pérdida de Aylan, sufriendo la pesadilla que supone haberlo perdido de esa manera, que se une al dolor por no poder volver a su tierra y por ver cómo ni él ni quienes se encuentran en su situación reciben ningún tipo de ayuda.

Todo ello debe llevarnos a reflexionar sobre el modelo de sociedad que estamos construyendo, basado simplemente en la solidaridad sentimentalista, pasajera, que no compromete porque no toca el corazón. Y no toca el corazón, sencillamente, porque no amamos. Ésta es la razón de nuestro mal: el rechazo de la existencia de Dios, la consideración del hombre como medida de todas las cosas, el entendimiento de la propia vida como satisfacción personal en cada momento sin importar el contexto ni quienes están a nuestro lado nos hace cerrarnos en nosotros mismos y responder sólo efímeramente y sin contraer obligaciones hacia personas y realidades que piden a gritos nuestra presencia.

En última instancia, el problema es la pérdida del sentido de la Caridad, virtud –es decir, fuerza para llevar algo adelante– consistente en amar a los demás partiendo del amor de Dios y del amor a uno mismo. Porque no respetamos nuestra propia dignidad de seres humanos somos incapaces de respetar la de los demás; porque no entendemos qué significa verdaderamente reconocer la existencia de Dios-amor despreciamos las llamadas que nos dirige como criaturas suyas.

Si Aylan, incluso sin conocerlo, hubiera formado parte de nuestra vida por haberlo integrado en ella cuando vimos su foto, nuestra respuesta sería diferente. Nos habría llevado a “con-movernos”, a salir de nuestra superficialidad para buscar qué podemos hacer por cambiar la concreta realidad que nos rodea. Aún estamos a tiempo. Todos tenemos algo que aportar.

 

 

Grupo AREÓPAGO

Madre Teresa de Calcuta, la esencia de la Santidad

madre teresa

El Papa Francisco canonizó el pasado domingo a Teresa de Calcuta. La noticia ha tenido un fuerte impacto en todos los medios de comunicación, religiosos y generalistas, y también en las redes sociales, llegando el hashtag #iCalcuta ser trending topic en Twitter. El elogio hacia lo que hizo esta pequeña mujer albanesa, cuya imagen aún conservamos en nuestras memorias, es unánime. Creyentes, ateos, agnósticos e, incluso, laicistas confesos reconocen la impresionante labor que llevó a cabo en las periferias existenciales de Calcuta y, desde allí, en todo el mundo.

Sin embargo, se quedan simplemente en la obra, sin profundizar en lo que la condujo a ella. Madre Teresa, Santa Teresa de Calcuta, no fue solo una mujer que ganó el Premio Nobel de la Paz y que, contra su deseo, alcanzó notoriedad mundial que aprovechó para sensibilizar a todos acerca de la necesidad de ayudar a los más débiles; tampoco hemos de verla únicamente como la fundadora de las Misioneras de la Caridad, una congregación religiosa presente en todo el planeta para ayudar a los más necesitados que sigue atrayendo a miles de personas hacia esta labor; no debemos caer en el error de verla como una católica, única, elevada a los altares.

Todo ello es consecuencia de una causa común: el descubrimiento de la llamada de Dios a estar con los más pobres de entre los pobres y la respuesta valiente a lo que Él le pedía. Su gran mérito, y por eso ha sido canonizada, fue mantenerse firme en la fe,  a pesar de sus constantes dudas; atender la llamada personal de Jesús, vivo y resucitado, que le fue transmitida a través de un pobre que se le acercó para decirla que tenía sed, aunque ello le supuso renunciar a la congregación a la que pertenecía y marcharse sola y sin medios a atender a los pobres en las calles de Calcuta; renunciar a sí misma por darse por completo a los más necesitados, sin mirar por sus propios intereses ni dejarse llevar por el sentimentalismo. Su logro, en definitiva, fue saberse amada por Dios y dedicar toda su existencia a llevar y dar ese amor a quienes ni siquiera eran considerados seres humanos, porque , que debe conducirnos a mirar en nuestro interior y tratar de descubrir que existe r ese amor de Dios a quienes nÉl así se lo pidió.

Madre Teresa es la imagen de la Caridad, del amor a Dios y al prójimo como a uno mismo. Ese es su mensaje, que debe conducirnos a mirar en nuestro interior y tratar de descubrir que existe Alguien más allá de nosotros mismos que nos ama y que nos tiene reservado un concreto papel en este mundo cuya realización nos conduce a la vida eterna. Ésta es la esencia de la santidad.

 

Grupo AREÓPAGO

Defiende, ama y sirve la vida

bebe-mater

Nace en Toledo el proyecto Evangelium vitae de defensa de la vida. ¿A qué se debe esta iniciativa? En nuestros tiempos la defensa de la vida se hace especialmente urgente, ya que nos encontramos ante una verdadera “conjura contra la vida” (Juan Pablo II). ¿Cómo defender la vida de toda persona? Invitando al ejercicio de la razón, rezando y sirviendo a la vida.

La defensa de la vida es un principio ético que nace de un modo natural en quien ejercita su propia razón. Es razonable defender la vida y es irracional posicionarse contra ella, o dicho de otro modo, el hombre racional se ve movido a respetar, defender, amar y servir a toda vida humana, mientras que el que actúa contra la razón atentará contra ella. Por tanto, la defensa de la vida es una llamada al ejercicio de la racionalidad humana. Areópago y tantas otras iniciativas a esto van encaminados.

Pero no es suficiente. Los atentados contra la vida son consecuencia también de un corazón que no late dentro de las coordenadas del amor al otro, sino del amor a sí mismo por encima del bien ajeno. Se impone, por tanto, la conversión del corazón, pero esto sólo es posible con la ayuda de Dios: sólo Dios puede conceder un corazón que ame hasta el heroísmo la vida de los demás. Por tanto, la defensa de la vida supone la oración constante y confiada a Dios que puede transfigurar todo corazón. La oración ante el Santísimo Sacramento, en casa, individualmente o en comunidad, es respuesta necesaria a esta llamada.

Finalmente, la defensa de la vida hay que transformarla en acciones concretas de servicio a la vida. En muchísimos casos esto se hace en el seno de la familia, santuario de la vida. Pero no basta: frente a las estructuras de pecado es preciso construir estructuras donde la vida sea amada y servida. Iniciativas legislativas, centros de atención a la mujer embaraza como Proyecto Mater, centros de cuidados paliativos, etc…, son sólo algunos ejemplos de lo que se impone hacer para instaurar una verdadera cultura de la vida.

Grupo Areópago

Ejemplaridad

ejemplo

Aún se sigue hablando del –pequeño– escándalo provocado por un destacado líder del partido anti-casta (que promete erradicar del ámbito político todos los malos hábitos y abusos) al conocerse que ha defraudado a la Seguridad Social por no formalizar el alta de la persona que prestaba servicios para él. Se une a los –curiosamente, también pequeños– escándalos provocados por otros dirigentes de ese mismo partido, siempre en la línea de incumplir obligaciones laborales. Lo llamativo de este asunto no es sólo que quien debe dar ejemplo ha demostrado incurrir en los mismos males que los miembros de la casta a los que tanto critican, hasta tal punto de hacer de ello su bandera; es, además, que se busque justificar el comportamiento en la complejidad burocrática que supone el cumplimiento de la Ley, una Ley que es la misma para todos, incluidos los miles de ciudadanos en la misma situación que, en cambio, la cumplen. Peor aún es la cadena de apoyos recibidos por el infractor, a quien se le ha llegado a calificar de ejemplo moral.

La obligación incumplida consiste en rellenar un sencillo formulario y remitirlo, debidamente firmado y acompañado de copia del contrato de trabajo, a una oficina de la Tesorería General de la Seguridad Social, algo que puede hacerse incluso por correo postal.

A quienes desempeñan cargos públicos y optan a asumir responsabilidades de gobierno les es exigible un plus de ejemplaridad. No sólo han de parecer honestos sino que, además, han de serlo, en su esfera pública y en su esfera privada. Quien es capaz de defraudar en lo menos es más capaz aún de defraudar en lo más.

La ejemplaridad, entendida como cualidad de quien ha de ser ejemplo, es decir, modelo que otros imiten, brilla por su ausencia en no pocos de nuestros políticos, viejos y nuevos. No piden perdón por sus errores y no asumen las responsabilidades de ellos derivadas. Si, en lugar de ser modelos de probidad y de virtud, fieles a la vocación de servicio público para la consecución del bien común que es la política, son ejemplo de búsqueda de su interés personal y de malos ciudadanos, están incapacitados para el ejercicio de cargos públicos. Sencillamente.

Grupo AREÓPAGO