Archivo mensual: abril 2016

Imagen

Retiro de Pascua

Compartimos la meditación de Félix del Valle en el retiro.

 

También los libros recomendados antes de comenzar la meditación:

“Iglesia evangelizadora en los Hechos de los Apóstoles”
Julio Alonso Ampuero
Ed. Gratis Date
“Dios o nada”. Entrevista sobre la fe
Cardenal Robert Sarah, Nicolas Diat
Ed. Palabra

Retiro Pascua

Jornadas del XXV aniversario de la muerte de José Rivera Ramírez

Os invitamos a visitar las conferencias y testimonios compartidos en las pasadas Jornadas del XXV aniversario de la muerte del Venerable José Rivera Ramírez, que tuvieron lugar los días 8, 9 y 10 de abril de 2016 en Toledo. Tenéis más detalles en la web de la Fundación José Rivera (http://jose-rivera.org/?p=1193).

España, ¿Aconfesional o confesionalmente laico?

laics

Desde hace un tiempo, venimos escuchando por parte de ciertos políticos el mantra “España es un país laico”, “debemos garantizar la laicidad del Estado”. Si uno acude a la Constitución Española podrá comprobar que en ninguno de sus preceptos aparece tal expresión: más aún, se afirma que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” (artículo16.3).

 Quizás basándose en esto, muchos interpreten –lejos de aquella perspectiva que Benedicto XVI denominó “sana laicidad”– que se hace profesión de España como Estado laico, lo cual es erróneo. Si atendemos a la palabra laico, tal como la define el DLE en su segunda acepción, “independiente de cualquier organización o confesión religiosa“, observamos que no es ésta la opción del Constituyente español, pues el citado artículo continúa diciendo que “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones“. El Estado español, pues, no es ajeno al papel de la religión en la esfera pública. España es un país aconfesional (de hecho, así lo recoge la página web del mismo Congreso de los Diputados, en la sinopsis al precepto), es decir, “que no pertenece ni está adscrito a ninguna confesión religiosa“, lo que no impide las relaciones de cooperación constitucionales.

Pero, lejos de terminologías, la complejidad del debate es mucho mayor. Nos enfrentamos a una situación donde no se pretende garantizar la libertad de religión, sino imponer una religión nueva, denominada “laicismo”, en la cual el hecho religioso quedaría expulsado del ámbito público (en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos art.18) y las relaciones con la Iglesia Católica (preferentemente) u otras confesiones religiosas quedarían rotas, viéndose gravemente mermado el derecho constitucional a la libertad de religión. La “garantía” de tal laicidad en el fondo persigue constituir a España como un país confesionalmente laico, perdiendo de este modo su aconfesionalidad constitucional.

Grupo Areópago

Galería

Fotos de la Pascua 2016

Esta galería contiene 46 fotos.

Unión Europea, Turquía y rearme moral

refugiados3

Recientemente, cuatro instituciones católicas – CONFER, Justicia y Paz, Sector Social de la Compañía de Jesús y Cáritas Española- han hecho público un manifiesto en contra del acuerdo suscrito el pasado 18 de marzo entre la Unión Europea y Turquía sobre personas refugiadas.

Si bien el manifiesto señala con acierto la vergonzosa indiferencia de nuestra Europa ante el terrible drama humano de tantos miles de personas desplazadas en busca, simplemente, de sobrevivir al día siguiente, llama la atención el tono del texto, que puede sintetizarse en una frase deslizada al final: “La sociedad civil debe seguir rearmada moralmente”.

Seguir rearmada… ¿Pero es que lo está? ¿Verdaderamente puede decirse que nuestra sociedad está moralmente rearmada? ¿Cuatro instituciones católicas no perciben que si precisamente nos hace falta algo a los que formamos parte de nuestra sociedad europea actual es un urgente rearme moral? ¿No detectan el deterioro moral que nos invade en tantos ámbitos, en muchos de esos campos habiendo perdido incluso toda sensibilidad y permaneciendo callada cualquier voz de denuncia?

Situarnos, como sociedad civil, en el lado de “los puros” para condenar a los estados o a los gobiernos desde una pretendida superioridad moral entraña el riesgo de adoptar una actitud peligrosamente farisaica. Porque estar rearmado moralmente no consiste simplemente en salir a la calle con pancartas o retwittear el hashtag #NOalPactoUETurquía denunciando a los demás. Es mucho más.

¿A qué cosas concretas estamos dispuestos a renunciar cada uno de nosotros, miembros de esta sociedad tan rearmada moralmente, para que pueda acogerse a las personas refugiadas? ¿A cuánto dinero, a cuántas comodidades, a cuánto Estado del bienestar? ¿O acaso pensamos que otros podrán tener algo sin desprendernos nosotros de nada?

Quizá la misión de las instituciones de la Iglesia no consista en dar palmaditas en la espalda a la sociedad civil, sino en denunciar tanto la falta de sensibilidad de los líderes políticos y económicos como el desplome moral de una sociedad que ya no sabe quién es, infectada de relativismo, indiferencia, egoísmo y permisividad moral.

Los que formamos la Iglesia debemos ser fermento, no masa.

Grupo Areópago