Archivo mensual: enero 2014

“Cancionero irregular” de Cristina Arias

Cancionero irregular

El corazón peregrino

El libro “Cancionero irregular” tiene la particularidad de, por un lado, evocar los cancioneros medievales que nos hablan del amor y de la vida en composiciones llenas de ritmo y de fuerza (recordemos aquellos versos de Juan del Encina “Más vale trocar / placer por dolores / que estar sin amores”) y, al mismo tiempo, compartir una experiencia de vitalidad que nos lleva a un presente actual del siglo XXI lleno de sed de futuro. Es, por lo tanto, una fantástica mezcla de formas antiguas y sentimientos contemporáneos, que la autora funde con indudable e inimitable habilidad. El libro comienza con un poema introductorio que nos pone en situación. La voz poética parte de una búsqueda de algo propio y a la vez desconocido, símbolo de esa mezcla de formas antiguas y realidades personales llenas de imprevisible novedad:

“Estoy buscando un mundo
en pleno olvido.
Una casa
en pleno anonimato”.
(Camino/Prohemio)

 Una búsqueda que mira con pasión al presente porque es un paso hacia el futuro:

“¡Qué triunfo cada paso que pisaba!
¡Qué gloria cada huella
que quedaba en el asfalto!
¡Qué rápida
la lluvia la borraba!
¡Qué hermosa y gris estaba la mañana
en que salí a caminar
y sonreía!”
(Camino/Prohemio)

El resto del libro se divide en una dedicatoria y dos cantares, Cantar del Fénix y Cantar del Peregrino. La dedicatoria son tres poemas con fuerte carga personal. El Cantar del Fénix encierra una poesía de amor ardiente, como sugiere el título del cantar y de los poemas que encierra: Chispa, Llama, Fuego, Oxígeno, Rescoldo, Combustión, Explosión y Cenizas. Toda una declaración de pasión:

“La he visto y me mirado.
Y algo como una espada candente
ha atravesado sin piedad
las entrañas más negras de mi alma”.
(Combustión)

 Con momentos de olvido:

“Cuatro días de sueño,
sin ensueños como cristales
rotos en pie descalzo de nieve”.
(Oxígeno)

 Y no faltos de sufrimiento:

“Bien es cierto que te he sentido,
que te he sufrido;
que te he llorado con lágrimas de espejo”.
(Cenizas)

 En el Cantar del Peregrino los versos hacen algún guiño vintage hacia la inspiración medieval del Cancionero y los títulos de los poemas toman un formato largo que nos van perfilando una historia, la de un corazón peregrino, por ejemplo el hermoso poema titulado “De cómo el peregrino se distrajo de su ruta un día de viento”, siempre con versos firmes, acertados, llenos de poesía, sugerentes y conmovedores:

“La lluvia me ha invadido, y los relámpagos
me llegan hasta el fondo,
silbando, como el viento en la ventana”.
(De cómo el peregrino se distrajo…)

 En esta historia, el caminante enamorado recorre un camino lleno de dudas e incertidumbres, de paradojas y contradicciones:

“Tu rostro hecho de nieve cincelada
me atrae y me repugna al mismo tiempo”.
(Temores del peregrino…)

 El camino de un corazón peregrino que busca el amor y se confunde con frecuencia de sendero. Un libro hermoso que pide volver a su lectura, a dejar que el arado de sus versos levante la dura tierra del corazón del lector con sus incisivas figuras y su ritmo implacable.

“Adiós,
lágrima azul de un tiempo de locura”.
(De cómo el peregrino se despidió…)

  La entrada “Cancionero irregular” de Cristina Arias aparece primero en Ediciones Trébedes.

“Cancionero irregular” de Cristina Arias

Cancionero irregular

El corazón peregrino

El libro “Cancionero irregular” tiene la particularidad de, por un lado, evocar los cancioneros medievales que nos hablan del amor y de la vida en composiciones llenas de ritmo y de fuerza (recordemos aquellos versos de Juan del Encina “Más vale trocar / placer por dolores / que estar sin amores”) y, al mismo tiempo, compartir una experiencia de vitalidad que nos lleva a un presente actual del siglo XXI lleno de sed de futuro. Es, por lo tanto, una fantástica mezcla de formas antiguas y sentimientos contemporáneos, que la autora funde con indudable e inimitable habilidad.

El libro comienza con un poema introductorio que nos pone en situación. La voz poética parte de una búsqueda de algo propio y a la vez desconocido, símbolo de esa mezcla de formas antiguas y realidades personales llenas de imprevisible novedad:

“Estoy buscando un mundo
en pleno olvido.
Una casa
en pleno anonimato”.
(Camino/Prohemio)

 Una búsqueda que mira con pasión al presente porque es un paso hacia el futuro:

“¡Qué triunfo cada paso que pisaba!
¡Qué gloria cada huella
que quedaba en el asfalto!
¡Qué rápida
la lluvia la borraba!
¡Qué hermosa y gris estaba la mañana
en que salí a caminar
y sonreía!”
(Camino/Prohemio)

El resto del libro se divide en una dedicatoria y dos cantares, Cantar del Fénix y Cantar del Peregrino. La dedicatoria son tres poemas con fuerte carga personal. El Cantar del Fénix encierra una poesía de amor ardiente, como sugiere el título del cantar y de los poemas que encierra: Chispa, Llama, Fuego, Oxígeno, Rescoldo, Combustión, Explosión y Cenizas. Toda una declaración de pasión:

“La he visto y me mirado.
Y algo como una espada candente
ha atravesado sin piedad
las entrañas más negras de mi alma”.
(Combustión)

 Con momentos de olvido:

“Cuatro días de sueño,
sin ensueños como cristales
rotos en pie descalzo de nieve”.
(Oxígeno)

 Y no faltos de sufrimiento:

“Bien es cierto que te he sentido,
que te he sufrido;
que te he llorado con lágrimas de espejo”.
(Cenizas)

 En el Cantar del Peregrino los versos hacen algún guiño vintage hacia la inspiración medieval del Cancionero y los títulos de los poemas toman un formato largo que nos van perfilando una historia, la de un corazón peregrino, por ejemplo el hermoso poema titulado “De cómo el peregrino se distrajo de su ruta un día de viento”, siempre con versos firmes, acertados, llenos de poesía, sugerentes y conmovedores:

“La lluvia me ha invadido, y los relámpagos
me llegan hasta el fondo,
silbando, como el viento en la ventana”.
(De cómo el peregrino se distrajo…)

 En esta historia, el caminante enamorado recorre un camino lleno de dudas e incertidumbres, de paradojas y contradicciones:

“Tu rostro hecho de nieve cincelada
me atrae y me repugna al mismo tiempo”.
(Temores del peregrino…)

 El camino de un corazón peregrino que busca el amor y se confunde con frecuencia de sendero.

Un libro hermoso que pide volver a su lectura, a dejar que el arado de sus versos levante la dura tierra del corazón del lector con sus incisivas figuras y su ritmo implacable.

“Adiós,
lágrima azul de un tiempo de locura”.
(De cómo el peregrino se despidió…)

 

La entrada “Cancionero irregular” de Cristina Arias aparece primero en Ediciones Trébedes.

Necesitamos sacerdotes santos

Necesitamos sacerdotes santos para que el pueblo de Dios sea santo. Compartimos con todos vosotros esta ponencia realizada por Félix del Valle en el Congreso Internacional san Juan de Ávila, doctor de la Iglesia, el 27 de abril de 2013.

 

“El poder de la derrota” de Miguel Ángel Martínez

Invierno bajo la estrella del norteLa experiencia de dar la vida

—- Este libro habla de la experiencia de dar la vida por los demás. Cuenta tres historias relacionadas con la paternidad. La paternidad entendida en sentido plural, incluyendo la maternidad, e incluyendo también la paternidad espiritual, no solo la paternidad física.
Una profesora novata que se enfrenta a su tarea en un instituto, un padre de familia que ha perdido todo lo que amaba y un sacerdote inmerso en una crisis vocacional, dibujan un trenzado narrativo donde el lector debe recomponer las fragmentadas historias, encontrar puntos de armonía e identificar las conexiones entre ellas.
El lector se encontrará con tres historias que fluyen, cada una con su estilo literario: un narrador omniscente para la profesora, un relato introspectivo para el padre de familia y un género epistolar para el sacerdote. Como tres colores que van cruzándose y ofreciendo diversas mezclas cromáticas. Esto supone un pequeño esfuerzo y a la vez es una fuente de satisfacción cuando ve cumplida la lectura.
Educar, ¿es una profesión o es una vocación? se pregunta la joven profesora, que lucha por encontrar la manera de enseñar a sus alumnos. El padre de familia está envuelto en una crisis profunda de dolor y encuentra casualmente a un muchacho que necesita ayuda. El sacerdote encuentra a un antagonista, un viejo cura de pueblo cuyo ejemplo de santidad debe valorar, y entre los dos se va dibujando una ley implacable: el que se reserva queda estéril, el que se entrega produce fecundidad. En palabras del viejo sacerdote: “Las opciones son claras: o entregar la vida voluntariamente y dar fruto o esperar a que nos sea arrebatada contra nuestra voluntad y acabar estérilmente”.
Éste es el poder de la derrota, el poder de la entrega hasta donde sabe a fracaso, ese lugar del desprendimiento donde se pierde toda sensación de éxito, todo motivo de vanagloria. Es la profundidad de la cruz cristiana. La entrega de todo, hasta de la sensación de haber cumplido tu misión. Ahí surge el poder de la transmisión de la vida, el éxito de la paternidad.
Una interesante reflexión para todos los que se enfrentan ante el reto de educar y de ser fecundos. (Ir a la ficha del libro) La entrada “El poder de la derrota” de Miguel Ángel Martínez aparece primero en Ediciones Trébedes.

“El poder de la derrota” de Miguel Ángel Martínez

Invierno bajo la estrella del norteLa experiencia de dar la vida

—-

Este libro habla de la experiencia de dar la vida por los demás. Cuenta tres historias relacionadas con la paternidad. La paternidad entendida en sentido plural, incluyendo la maternidad, e incluyendo también la paternidad espiritual, no solo la paternidad física.
Una profesora novata que se enfrenta a su tarea en un instituto, un padre de familia que ha perdido todo lo que amaba y un sacerdote inmerso en una crisis vocacional, dibujan un trenzado narrativo donde el lector debe recomponer las fragmentadas historias, encontrar puntos de armonía e identificar las conexiones entre ellas.
El lector se encontrará con tres historias que fluyen, cada una con su estilo literario: un narrador omniscente para la profesora, un relato introspectivo para el padre de familia y un género epistolar para el sacerdote. Como tres colores que van cruzándose y ofreciendo diversas mezclas cromáticas. Esto supone un pequeño esfuerzo y a la vez es una fuente de satisfacción cuando ve cumplida la lectura.
Educar, ¿es una profesión o es una vocación? se pregunta la joven profesora, que lucha por encontrar la manera de enseñar a sus alumnos. El padre de familia está envuelto en una crisis profunda de dolor y encuentra casualmente a un muchacho que necesita ayuda. El sacerdote encuentra a un antagonista, un viejo cura de pueblo cuyo ejemplo de santidad debe valorar, y entre los dos se va dibujando una ley implacable: el que se reserva queda estéril, el que se entrega produce fecundidad. En palabras del viejo sacerdote: “Las opciones son claras: o entregar la vida voluntariamente y dar fruto o esperar a que nos sea arrebatada contra nuestra voluntad y acabar estérilmente”.
Éste es el poder de la derrota, el poder de la entrega hasta donde sabe a fracaso, ese lugar del desprendimiento donde se pierde toda sensación de éxito, todo motivo de vanagloria. Es la profundidad de la cruz cristiana. La entrega de todo, hasta de la sensación de haber cumplido tu misión. Ahí surge el poder de la transmisión de la vida, el éxito de la paternidad.
Una interesante reflexión para todos los que se enfrentan ante el reto de educar y de ser fecundos.

(Ir a la ficha del libro)

La entrada “El poder de la derrota” de Miguel Ángel Martínez aparece primero en Ediciones Trébedes.